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Luz verde para que Hacienda ahogue con embargos y haga inviables a las empresas

El Tribunal Económico Administrativo-Central (TEAC) permite embargar el 90% de la facturación de una compañía

Gtres
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Autor: Redacción

A Hacienda le han dado alas para no sólo adoptar medidas cautelares de embargo a empresas, con el fin de asegurar el cobro de la deuda tributaria, sino también para directamente asfixiar a las empresas con embargos que ponen contra las cuerdas su viabilidad económica. Así lo ha establecido el Tribunal Económico Administrativo-Central (TEAC) que permite embargar el 90% de la facturación de una compañía con tal de cobrar la deuda tributaria.

En el ordenamiento jurídico la Ley General Tributaria (LGT) permite a Hacienda adoptar medidas cautelares para asegurar el cobro de la deuda tributaria de una compañía, pero de forma provisional (seis meses en líneas generales) y proporcionadas al daño que se pretenda evitar.

El TEAC considera que las medidas cautelares de embargos tanto de saldos bancarios como de los pagos de los principales clientes de una compañía son legales y proporcionadas, aunque, en opinión de la empresa, eso suponga causar daños económicos irreparables, al poner en riesgo su supervivencia económica.

José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico, comenta que el supuesto planteado ante el TEAC es el de una empresa que debía a Hacienda 121.824,15 euros. La Administración procedió a adoptar medidas cautelares de embargo de saldos bancarios y de créditos de cliente frente al presunto responsable. En concreto, embargó todos los saldos bancarios de la empresa y también retuvo los pagos del principal cliente que suponía el 90% de la facturación. Con esta última medida, la viabilidad de la empresa quedaba seriamente comprometida, desde el momento en el que se le dejaba prácticamente sin ingresos con los que poder responder a los gastos habituales de la actividad. Así se alegó ante el TEAR de Cataluña, que dio la razón a la empresa.

El TEAC en su resolución analiza el requisito de la proporcionalidad de la medida cautelar adoptada. “Pero, curiosamente, sólo lo hace desde la óptica de que la medida pueda no ser proporcional, si se acaban embargando importes superiores al de la deuda tributaria, cuyo cobro se pretende asegurar”, señala Salcedo. Es decir, el TEAC no entra a valorar si tales embargos, pese a no superar el importe adeudado, pueden causar perjuicios económicos irreparables a las empresas.

El TEAC considera que las medidas adoptadas no son desproporcionadas porque “el acuerdo de adopción de medidas cautelares sí estableció un límite al embargo preventivo de los bienes y derechos, constituido precisamente por el importe de la deuda tributaria cuyo cobro se pretendía asegurar y que ascendía a 121.824,15 euros.” Y, alcanzado dicho límite, “no se habrían de efectuar nuevas retenciones ni de las entidades bancarias ni de los clientes de la sociedad deudora”. 

Con este criterio se da luz verde para que Hacienda pueda asfixiar a las empresas con embargos que comprometan la viabilidad económica y cuyo único límite es que los importes embargados no superen el importe de la deuda que se pretende asegurar. Y es que, si éste es el único límite, y a una empresa se le embarga el 90% de su facturación, es imposible mantener la viabilidad económica, con lo que se podría abocar a las compañías a presentar concurso de acreedores.

“Esto parece que al TEAC no le importa mucho, siendo su único criterio de proporcionalidad el que el embargo no supere la deuda exigida. Y ello, puede suponer que por el camino la empresa se vea abocada al concurso de acreedores”, lamenta José María Salcedo.

En su opinión, con esta resolución del TEAC corren malos tiempos para ser deudor de Hacienda, ya que el fisco está más preocupado por el cumplimiento de los requisitos formales de los embargos, que de la viabilidad de las compañías en España.