Información sobre vivienda y economía

El euríbor pone un pie en terreno negativo: ¿qué supone para los hipotecados?

Autor: Redacción

Estamos en un escenario propicio para que el euríbor a doce meses, el indicador de referencia de la mayoría de las hipotecas en España, siga marcando mínimos históricos y dé un paso más allá entrando en terreno negativo.

En estas primeras sesiones del mes de febrero, su media se mueve en un escasísimo 0,006% (en enero cerró por encima del 0,04%) y todo apunta a que veremos un euríbor negativo de forma inminente. Según fuentes de mercado, de hecho, en las últimas horas algunos bancos ya se han prestado dinero entre sí a un interés negativo que ronda el -0,02%.

"Viendo cómo están cotizando ahora mismo los futuros del indicador, entendemos que la tasa diaria del euríbor a doce meses se va a instalar en terreno negativo en cualquier momento y que le seguirá la media mensual", asegura a idealista/news Ángel Pérez, analista de Renta 4.

Según los cálculos de Bankinter, el indicador cerrará su media mensual por debajo del 0% en este primer trimestre del año (es decir, antes de abril) y permanecerá estable durante todo 2016 y los primeros meses del próximo ejericicio.

¿Qué significa esto para los hipotecados? La respuesta es sencilla: los que tengan un préstamo a tipo variable seguirán ahorrando dinero en su cuota mensual, pero que no se hagan demasiadas ilusiones. Es muy complicado que los intereses totales del préstamo entren también en terreno negativo.

El motivo es que en una hipoteca variable el interés está compuesto por dos variables: el euríbor y el diferencial que aplica el banco.

Por ejemplo, si un hipotecado tiene un diferencial del 0,5% (algo intermedio entre el que se suele aplicar ahora y los niveles habituales antes de la crisis) para que sus intereses del préstamos fueran negativos el euríbor tendría que caer por debajo de dicho nivel. Si el euríbor se queda alrededor del -0,3% (es la previsión más agresiva de Bankinter), el interés de su préstamo se quedaría en el 0,2%; por tanto, en terreno positivo.

Así pues, es tremendamente complicado que el banco acabe pagando al cliente.

En todo caso, creen los expertos, en aquellas hipotecas sujetas a diferenciales muy reducidos (la oferta de la banca llegó a ofrecer diferenciales inferiores al 0,3%) una entidad financiera sí podría dejar de cobrar intereses, lo que significaría que la cuota mensual que abona el hipotecado iría directamente a amortizar el préstamo. Pero todo depende de los términos de la hipoteca y su interpretación.

“Nos encaminamos a un euríbor negativo pero que no debería superar los niveles del -0,10%, por lo que en ningún caso se debería dar la situación en la que la suma de euríbor+diferencial entre en terreno negativo, extremo no contemplado en las escrituras de préstamo hipotecario formalizadas y que podría dar lugar a disputas entre bancos (que seguramente tomaran la decisión de no cobrar intereses, pero tampoco abonar cantidades a los clientes) e hipotecados. Dicho esto, son buenas noticias para quienes verán revisadas a la baja sus cuotas mensuales”, asegura Juan Villén, responsable de idealista hipotecas.

El experto, de hecho, recuerda a los interesados en formalizar un préstamo hipotecario que no se dejen llevar por los mínimos del euríbor, porque volverá a subir en el futuro y encarecerá la cuota mensual. Su recomendación es analizar las diferentes ofertas del mercado para no perder de vista otras opciones que puedan ser interesantes.

“Desde idealista hipotecas seguimos pensando que es un gran momento para aprovechar las excelentes condiciones de las hipotecas a tipo fijo y mixto, siempre y cuando el horizonte de pago de la hipoteca sea superior a 15 años”, añade Villén.

La mano del BCE

La fuerte caída que está registrando el indicador se debe a las diferentes maniobras del Banco Central Europeo (BCE), que no solo mantiene el precio oficial del dinero en mínimos históricos (desde septiembre de 2014 los tipos de interés están en el 0,05%), sino que desde hace un año ha sacado la artillería pesada.

El pasado mes de marzo arrancó su multimillonario programa de compra de deuda (denonimado QE), que se mantendrá activo al menos hasta marzo del año que viene (nueve meses más de lo que estaba previsto inicialmente).

Este plan, que se basa en comprar activos públicos y privados en el mercado de deuda secundario, ha reducido las rentabilidades de muchos activos, desde los bonos de los países hasta los depósitos bancarios y el euríbor.

Por si fuera poco, el mercado ya está descontando que el organismo hará algún movimiento adicional en el mes de marzo. En la última reunión del organismo, su presidente Mario Draghi aseguró que se va a replantear su estrategia de política monetaria como consecuencia de las turbulencias de los mercados financieros internacionales. Los inversores creen que la institución llevará a cabo más medidas que sigan tirando a la baja las rentabilidades

Compara las mejores hipotecas en idealista/hipotecas y resuelve tus dudas con nosotros de manera gratuita.