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El covid-19 lleva al Santander a dejar de financiar el 100% de sus pisos adjudicados

Ana Patricia Botín, presidenta de Banco Santander / Gtres
Ana Patricia Botín, presidenta de Banco Santander / Gtres
Autor: Redacción

La pandemia del coronavirus ha provocado que las entidades financieras del país hayan endurecido tantos los criterios de aprobación de préstamos como las condiciones para otorgar una hipoteca. Y Banco Santander ha dejado de financiar el 100% de la hipoteca de sus viviendas adjudicadas. Ahora financia hasta el 90% de la compra.

No obstante, y según publica El Economista, el banco presidido por Ana Patricia Botín puede llegar a financiar hasta el 100% de la vivienda estudiando caso por caso y viendo que la operación resulta viable. Con el estallido de la pandemia ha habido un deterioro de las perspectivas económicas del país, del mercado de la vivienda y una menor solvencia de los futuros hipotecados.

Además, durante el tercer trimestre del año los bancos anticipan un endurecimiento de los criterios de concesión de hipotecas, préstamos al consumo, personales o financiación a las empresas, una vez se termine de distribuir los préstamos concedidos a través del os vales del ICO, tal y como se desprende de la Encuesta sobre Préstamos Bancarios publicada por el Banco de España.

Durante el pasado mes de mayo la firma de hipotecas volvió a caer arrastrada por la crisis del covid-19. Según los datos del INE, en el quinto mes del año se inscribieron en los registros de la propiedad 25.538 préstamos para la compra de vivienda, un 27,6% menos interanual. Tras este nuevo descenso, que se añade al 18,4% de abril, el balance de los cinco primeros meses del año arroja unos números rojos del 7,6%.

Según explica Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, “los datos relativos al mes de mayo reflejan la fuerte caída de la actividad durante la pandemia. Sin duda, esta caída no ha sido superior gracias a la posibilidad que se habilitó de acudir al notario para firmar operaciones. Las estadísticas de los próximos meses mostrarán el incremento de actividad tras el final del estado de alarma, aunque todavía es temprano para comprender el impacto que la pandemia tendrá en las transacciones en el medio plazo, sobre todo en la recta final del año”.

Por otro lado, las hipotecas a tipo fijo se mantienen firmes y representan por tercer mes consecutivo más del 50% de las formalizaciones. A pesar de que no ha logrado superar el 53% de marzo, los préstamos fijos han registrado su segundo mejor dato de la historia con un 52,8% del mercado.

En este escenario, la guerra hipotecaria que lleva librando la banca en los últimos tiempos se está trasladando al terreno de las subrogaciones, una fórmula que consiste en quitar clientes a la competencia ofreciendo a sus clientes una mejora en las condiciones de sus préstamos.

Los expertos recuerdan que la subrogación es una alternativa más barata que la cancelación de la hipoteca vigente y la firma de una nueva (el banco es el que asume todos los gastos, excepto la tasación de la casa), aunque es cierto que esta alternativa no permite cambiar cualquier condición del préstamo. Por ejemplo, no se puede ampliar el importe de la hipoteca ni los titulares. En cambio, sí es posible reducir el tipo de interés, las comisiones, las vinculaciones o el plazo para amortizar la hipoteca.

Con estas consideraciones sobre la mesa, algunos de los bancos que están siendo más activos en la apuesta por esta fórmula son Santander, su división online Openbank y MyInvestor. Y es que, con un mercado en horas bajas, la subrogación permite ampliar su portfolio de clientes y reduce el riesgo al poder comprobar si han tenido o no impagos de cuotas en el pasado. Además, abre la posibilidad a que ese nuevo cliente contrate otros productos con el banco, como el seguro de hogar o de vida, y que domicilie la nómina.

La entidad presida por Ana Botín, por ejemplo, tiene una campaña que se llama ‘Trae tu oferta a Santander’, que aplica una rebaja al diferencial de hasta un 0,4% para los clientes cuyas nóminas superen los 2.400 euros mensuales. La oferta incluye tanto préstamos variables como fijos, aunque están sujetos al perfil del cliente y limitan la financiación. En el caso de las hipotecas variables, concede hasta el 70% del valor de tasación de la vivienda, mientras que en las hipotecas fijas el máximo se reduce hasta el 60%.