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Consejos prácticos para aislarte del frío (y no gastar en calefacción)

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Autor: @javierpicazo

El frío comienza a llegar poco a poco. Pero aún estamos en ese momento en el que no sabemos si hay que poner la calefacción o no. Se trata de un gasto importante que supone alrededor del 15% del total de la energía que consumimos en una casa, unos 800 euros anuales en el caso de un piso y alrededor de 1.400 en el caso de una vivienda. Por eso, el aislamiento es la clave. Poner alfombras, mantener las persianas bajadas en las horas en las que no pega el sol o revisar grietas y rendijas y taparlas con burletes, son buenos consejos para mantener el calor sin tener que encender la calefacción

Los expertos aconsejan mantener la casa en invierno a una temperatura de 20 grados en las habitaciones y 23 en las zonas comunes. En estas últimas es más sencillo porque acumulan el calor de los aparatos eléctricos (luces, televisión o aparatos de música), pero en todas ellas lo más importante es retener el calor al máximo. Si baja de esa temperatura no nos quedará otra que encender la calefacción

(puntos de pérdida de calor de una casa. foto: ecologiafacil.com)

 

Ventanas

Según los datos del IDAE -Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía- entre el 25 y e 30% de la energía que se produce en los hogares se destina a cubrir lo que se pierde por las ventanas. Los dobles cristales pueden evitar hasta en un 50% las pérdidas, disminuyen las corrientes de aire, la condensación del agua y la formación de escarcha

Lo primero que tenemos que tener claro es que a través del cristal podemos absorber el 89% de la energía solar que calienta los cuartos, sobre todo la madera y el metal. El cristal, por su parte, mantiene un 5% de ese calor, mientras que el 6% restante se refleja hacia el exterior y se pierde. Por lo tanto, durante el día, si hace un día soleado, debemos aprovechar para recoger todo el calor que podamos. Son las horas en las que se recomienda ventilar la casa para no perder excesivo calor. Con 10-15 minutos diarios de ventilación en invierno es más que suficiente

(foto: ecologiafacil.com)

¿Qué pasa cuando se va el sol? En ese momento ya no tendremos ganancia de calor sino solo pérdidas. Por eso se recomienda bajar las persianas. Perdemos luz, pero ganamos temperatura. Además, si son de madera aíslan mucho más que las de plástico. De todas formas si tenemos persianas viejas y ventanas con rendijas, podemos optar por barreras térmicas como son los paneles de plástico aislante o los burletes. También hay aislamientos térmicos de plástico que hacen la función de doble ventana, aunque solo sirven para aquellas que no queramos abrir. En esas ventanas, mejor si usamos cortinas gruesas opacas para que sirvan de barrera para el frio

Sensación de frío

Para evitarla se pueden utilizar aislantes como alfombras y alfombrillas en la cocina y los baños.  El mármol, cerámica e incluso el hormigón o la tarima son rutas por las que se fuga el calor. La tela sirve de aislante. Un truco casero es poner papel de periódico debajo de las alfombras ya que aumenta la sensación térmica. También aprovechar para calentar un pasillo y otros cuartos con el agua caliente de después de una ducha

Para la organización de consumidores y usuarios (OCU) hay una serie de reformas que pueden servir para preparar el invierno, gastar menos calefacción y reducir el consumo de energía en un 50%

- Paneles de lana mineral en la pared: la mejor opción si tu casa no tiene cámara de aire entre el muro exterior y el tabique interno. Por unos 464 euros te instalan el panel de 40 milímetros de espesor y la capa de trasdosado de yeso. La pega es que pierdes espacio interior

- Inyección de lana mineral: cuesta más pero no altera el espacio interior de tu casa. Por 834 euros insuflan lana de roca en capas de 5 centímetros de espesor.

- Cambiar las ventanas: para una casa de 90 m2 poner unas de PVC con doble cristal cuesta unos 3.400 euros (la opción oscilobatiente con sistema de seguridad) o bien 1.800 euros (ventanas correderas que son más baratas pero aíslan peor)

Viviendas Pasivas

La mejor opción si tu idea es la de construir una vivienda nueva es el modelo “Passivhaus”. Se trata de viviendas que se basan en el principio del hermetismo. La casa tiene un consumo casi nulo energético gracias a parámetros de construcción muy específicos que aíslan por completo a la vivienda y cuentan con una máquina que permite su “respiración”, introduciendo aire limpio y sacando el aire estanco sin permitir pérdida de calor

(imagen: Plataforma Edificación Passivhaus-PEP-)