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Las claves para poder cargar un coche eléctrico en tu propia casa

Pixabay
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Autor: Redacción

En España ya hay hay 5.000 puntos de carga para coches eléctricos, una cifra insuficiente para convertirnos en una referencia internacional en este campo. En Reino Unido, por ejemplo, hay unas 9.300 instalaciones, más que gasolineras.

A la espera de que vaya creciendo el número de puntos de carga en la vía pública, una alternativa para todos aquellos que tienen un coche eléctrico es tener un cargador en su propio domicilio, conocido como Wallbox. No obstante, esta idea puede generar dudas en torno a la posibilidad de instalarlo en cualquier vivienda (ya sea en un bloque o en un chalet), si existen o no ayudas, qué tipo de conector hay que elegir o qué tipo de tarifa de luz debes contratar. Respondemos de manera práctica a todas estas cuestiones:

1. ¿Hay ayudas?

La respuesta es sí. Las ayudas están dentro del bautizado Plan MOVES (Movilidad Eficiente y Sostenible), hay que solicitarlas a través de las CCAA y ofrecen subvenciones tanto para la compra del vehículo eléctrico como para la instalación del cargador. Rondan los 1.000 euros. 

2. ¿Puedo hacerlo en un bloque? ¿Y en un chalet?

En el caso de que vivas en un edificio residencial y, por tanto, que se trate de un garaje comunitario, debes tener en cuenta La Ley de Propiedad Horizontal. Si el garaje está en el mismo edificio que la vivienda, podrás hacer una derivación de la instalación propia y, por tanto, no será necesario pedir el visto bueno a la junta de vecinos. No obstante, sí debes comunicárselo tanto al presidente de la comunidad como al administrador. Además, y según un real decreto de 2014, los garajes comunitarios de nueva construcción deben tener hecha la preinstalación. 

En el caso de las viviendas unifamiliares, el proceso se agiliza si tiene garaje, ya que basta con colocar un wallbox en uno de los muros. 

3. ¿Qué conector elegir?

Elegir el conecto es igual de importante que saber dónde colocar el punto de carga. El más conocido del mercado es Mennekes (llamado también Tipo 2): es el más frecuente en Europa y entre sus características destaca que tiene siete bornes y que vale tanto para las cargas lentas (16 amperios) como para las rápidas (63 amperios). 

Además de esta opción, está el conector CCS, que tiene cinco bornes y también permite los dos tipos de carga; el conector SAE J1772 (Tipo 1), que tiene cinco bornes y en el que la carga rápida soporta hasta 80 amperios. Otra alternativa es el conector CHAdeMo: es el más usado en Japón, tiene 10 bornes y permite una carga rápida con corriente de hasta 200 amperios. 

4. ¿Qué tarifa de la luz elegir?

Se trata de un factor importante a tener en cuenta para que no se descontrole la factura de la luz. Actualmente, todas las eléctricas ofrecen de forma gratuita los servicios de un técnico, que será el encargado de visitar la casa, recomendar un conector y dar un presupuesto para la instalación y la tarifa a contratar. Los precios y las condiciones varían, y a continuación resumimos las ofertas de las tres grandes referencias del mercado:

- Iberdrola: ofrece varios dispositivos. Sus precios van de 499 a 895 euros, sin incluir la instalación. Tiene una tarifa especial para los coches eléctricos, con precios muy reducidos en madrugada.

- Endesa: además de comprar el dispositivo (entre 999 y 1.899 euros), da la opción de alquilarlo, con un precio de 999 euros. En lo que se refiere a la tarifa, no cobra los primeros 200 kWh que se consuman por la noche y para cargar el vehículo. Pasado dicho consumo, se paga, aunque el precio es un 60% más bajo que una tarifa estándar. 

- EDP: el precio de los conectores (sin instalación) es de 995 euros y sus tarifas tienen diferentes precios, en función de si tiene en cuenta o no la hora del día en la que se realice la recarga.