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Consejos prácticos para ahorrar agua en el baño más allá de los gestos cotidianos

Autor: Redacción

Artículo escrito por Sandra Barañano, directora técnica de Cuida Tu Casa

El ahorro de agua es una tarea pendiente en los hogares españoles, sobre todo teniendo en cuenta que el consumo medio asciende a 132 litros por persona al día, según datos del Instituto Nacional de Estadística, recogidos por la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac), y que nos sitúan muy por encima de lo que se considera un consumo eficiente, cifrado por la ONU entre los 50 y 100 litros por persona al día.

Precisamente, el baño es la estancia en la que mayor cantidad de agua se emplea, un 70% del total, ya que en gestos tan cotidianos como una ducha rápida de cinco minutos, se consumen alrededor de 100 litros. Igualmente, el simple gesto de ‘tirar de la cadena’ puede suponer un gasto de 10 litros en cada uso.

Asimismo, lavarse las manos al llegar a casa o los dientes antes de dormir son acciones cotidianas que suponen un gasto de 1,5 litros de agua -que pueden llegar a 30 litros si no se cierra el grifo-. Por eso, una buena solución para ahorrar agua y mantener las condiciones de confort es instalar aireadores en las griferías, puesto que se consigue mayor presión de agua con menos cantidad, logrando así una buena presión sin necesidad de abrir el grifo en su totalidad. Se trata de una solución muy económica y fácil de instalar, puesto que no se necesita ningún técnico.

Los grifos monomando con dispositivo de apertura en dos fases también son una alternativa eficaz al proporcionar dos niveles de caudal según las necesidades, con el consiguiente ahorro de agua, y con dispositivo de apertura en frío que evita que salga agua caliente cuando la palanca está en la posición central, por lo que también ahorran energía.

Pero no todo es la grifería. Instalar una ducha hidroeficiente y un sistema de doble descarga en la cisterna puede ayudarnos a ahorrar una considerable cantidad de agua. Y es que los cabezales de ducha hidroeficientes y las cisternas con un volumen de descarga máximo de 6 litros y dispositivo de doble descarga evitan un exceso de consumo de agua cuando no es necesario.

Si a todo ello le sumamos un buen estado en la instalación, es decir, que no presente fugas en ninguna parte, incluidos los puntos de consumo si no se hace uso de ellos, habremos contribuido a un ahorro de agua mayor que el que podríamos alcanzar con los simples gestos cotidianos, algo que nos recuerda la celebración del Día Mundial del Agua, que tuvo lugar el pasado 22 de marzo.