Información sobre vivienda y economía

Vuelven los años 70 a la banca española

Gtres
Gtres
Autor: Redacción

El sector financiero cerró 1.064 sucursales en 2014, firmando el mayor recorte en trece años, redujo su plantilla en más de 5.400 trabajadores y quitó más de 5.000 cajeros automáticos. Según los datos de la patronal bancaria, en nuestro país la cifra total de oficinas se sitúa por debajo de 13.000 por primera vez en más de tres décadas.

El sector financiero sigue soltando lastre… y no solo de activos. La concentración del sector, las exigencias regulatorias, el auge de la banca online y la búsqueda de la rentabilidad del negocio son los factores que están llevando a las entidades a reducir su estructura a marchas forzadas. Tanto es así que la red bancaria española ha retrocedido a cotas de hace varias décadas: no tenían una cifra tan reducida desde finales de los años 70.

Solo en 2014, se han cerrado 1.064 sucursales, la plantilla se ha reducido en más de 5.400 personas y han desaparecido 5.063 cajeros automáticos según consta en el anuario que ha publicado la Asociación Española de Banca (AEB).

Las estadísticas que maneja la patronal apuntan a que la banca en España (que engloba a las entidades españolas y las extranjeras) cerró 2014 con 12.999 oficinas, un 7,5% menos que un ejercicio antes. Se trata de la mayor reducción de los últimos trece años (que se concretó en el cierre de 1.064 sucursales) y en la cifra más baja desde finales de la década de los 70.

Desde entonces, la cifra siempre se ha mantenido por encima de 13.000 sucursales. En 1980, por ejemplo, el total se situó en 13.223, mientras que diez años más tarde se encontraba en 16.835 sucursales. El nivel más alto se alcanzó en 1992, cuando existían 18.154 oficinas bancarias a disposición de los clientes. Antes de empezar el siglo XXI el número de oficinas se redujo a 16.027, para caer hasta 14.718 en 2010 y hasta 12.999 en 2014.

Por tanto, en apenas cuatro años, se han cerrado más de 1.700 oficinas, lo que arroja una reducción superior al 11%, mientras que desde máximos el ajuste se eleva casi al 30% (hay 5.155 menos que en 1992).

Como consecuencia, también se ha reducido el número de empleados. La plantilla total del sector se situó al cierre del año pasado en 101.519 personas, lo que significa que ha bajado un 5% interanual o, lo que es lo mismo, en 5.450 trabajadores.

Suma y sigue, porque también ha mermado la cantidad de cajeros automáticos a disposición de los usuarios: si en 2013 había 21.348 repartidos por todo el país, el pasado 31 de diciembre se contabilizaron 16.285. En términos porcentuales, la caída supera el 23% y en términos reales, implica la desaparición de 5.063 cajeros.

Con todo, la banca continúa con la estrategia de adelgazar su estructura iniciada en 2013 (en 2012 se abrieron más de 500 oficinas) y vuelve a la tendencia que empezó en 2009. Aun así, reconoce la patronal del sector, en nuestro país hay una oficina bancaria por cada 3.598 habitantes.