Por regla general, los family office suelen invertir en activos conservadores y especialmente en el sector inmobiliario. Según la consultora Cat Real Estate, están acelerando sus inversiones en el ladrillo, especialmente en Barcelona y Madrid. Los cálculos que maneja la firma apuntan a que el 60% de los activos en los que invierten corresponde a inversiones en retail, un 20% en oficinas y el otro 20% restante, en viviendas.
Según Nacho Castella, propietario de Cat Real Estate, los inversores buscan ubicaciones céntricas para la compra de locales comerciales y oficinas con inquilinos solventes y un retorno medio del 5% que puede llegar a bajar al 4% en ubicaciones realmente prime.
En cuanto al mercado residencial, las inversiones pueden bajar hasta el 3% de rentabilidad y “el perfil de los inversores suele ser de grupos familiares con menos capacidad de inversión”, comenta Castella, para añadir que “la gestión de activos residenciales es complicada debido a la legislación actual”.
En la actualidad, Cat Real Estate tiene mandato para poder invertir 40 millones € hasta finalizar 2016, tanto en la ciudad de Barcelona como en Madrid. Asimismo, el crecimiento de la consultora ha permitido por primera vez superar los 475 millones de euros administrados y el objetivo es cerrar el año superando los 500 millones.
1 Comentarios:
En mi opinión, la clave de la inversión inmobiliaria a pequeña y mediana escala está en la creación de valor. Si en vez de comprar inmuebles para rentabilizarlos desde el minuto 1, inviertes en propiedades para reformar, una vez terminadas las obras, la rentabilidad suele doblar a la conseguida por inversión y alquiler directo.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta