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Las empresas de la construcción se gastan un 50% más en salarios que a principios de siglo

Cada trabajador de la construcción cobró de media 22.755 euros brutos durante 2014, un 50% más que los 15.154 euros que conseguía en 2001. Incluso durante los peores momentos de la crisis y en plena burbuja inmobiliaria, el coste laboral que soporta la empresa por cada empleado ha ido creciendo. Si la tendencia se mantiene, este año podría subir más de un 4%.

Las últimas cifras que ha publicado el Instituto Nacional de Estadística ponen en entredicho que durante la crisis los sueldos de todos los trabajadores han ido bajando. De hecho, según la Encuesta del Coste Laboral en España que publicó ayer el organismo, en el sector de la construcción los salarios anuales han ido in crescendo año tras año en lo que llevamos de siglo.

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Prueba de ello es que cada empresa se gastó por cada uno de sus trabajadores en 2014 algo más de 22.755 euros, una cantidad que supera en un 50% a la que se registraba en 2001, que se convierte en la más elevada del sector en esta década y media y que le permitió, por primera vez en el siglo XXI, superar la media nacional (22.605 euros).

Según los datos de Estadística, el coste salarial de los trabajadores de la construcción se situaba en 2004 en 17.576 euros; en 2007, en 19.231,5 euros; en 2009, en 21.504 euros y en 2012, en 22.482 euros.

¿Y cómo es posible que haya aumentado el salario con la que ha caído en la economía y con el sector sufriendo las consecuencias del boom inmobiliario? Según los expertos consultados por idealista/news, el principal motivo es que, durante los momentos más críticos, los primeros puestos de trabajo que se destruyeron fueron los de los sueldos más bajos, de ahí que el coste salarial no solo se haya mantenido, sino que además se ha incrementado con el paso de los años.

Además, no podemos olvidar que el sector está buscando cada vez un perfil de empleado más profesional, lo que conlleva, indudablemente, el pago de unos sueldos cada vez más elevados, y que los profesionales de la construcción son los que más horas reales trabajan en España y que el cobro de las horas extra también entra dentro del coste salarial.

A pesar de que la explicación tiene su lógica, lo cierto es que la tendencia al alza ininterrumpida que ha seguido el sector de la construcción no la han podido replicar ni los servicios inmobiliarios (actividad relacionada con la constructora), ni la media nacional.

En ambos casos, ha habido al menos dos años en los que el coste salarial se ha reducido. La media española, por ejemplo, ha ido mermando desde 2012. En 2014 el coste salarial se situó en 22.605,79 euros anuales, frente a los 22.635,56 euros registrados un año antes y a los 22.775,76 euros del anterior.

En el caso de los servicios inmobiliarios, encontramos hasta cuatro ejercicios con descensos. El primero se produjo en 2009, cuando el coste salarial medio bajó de 20.000 euros anuales; el siguiente, en 2012 (cayó de 21.587 a 21.086 euros) y, desde entonces, han seguido bajando (en 2013 se situó en 20.262 euros y en 2014, en 19.488 euros).

2015, ¿el cambio de tendencia?

De momento, todo apunta a que este año podría poner fin a la caída de sueldos generalizada. Y es que, gracias a la recuperación económica, al mayor volumen de actividad del tejido empresarial y a sus crecientes ingresos, las últimas cifras indican que podríamos estar ante un cambio de tendencia.

El coste laboral (que además del coste salarial -que incluye el salario metálico, en especie, las pagas extraordinarias o las horas trabajadas de más- tiene en cuenta las cotizaciones a la Seguridad Social, las indemnizaciones, las prestaciones sociales…) acumula dos trimestres consecutivos de subidas.

Esto es importante porque, según recuerda el INE, “el coste laboral y el salarial van muy parejos, por lo que prácticamente el segundo replica la evolución del primero”.

Si suponemos que la tendencia se va a mantener y extrapolamos los últimos datos oficiales al conjunto del año, descubrimos que el salario podría terminar 2015 con una mejora generalizada.

En el caso de la construcción, podrían superar los 23.800 euros (lo que implicaría subir casi un 5% interanual), mientras que en el de los servicios inmobiliarios podría marcar máximos de tres años (al superar los 20.500 euros) y en la media nacional, subir un 3% y alcanzar los 23.300 euros. De cumplirse esta hoja de ruta, la construcción volverá a situar su coste salarial por encima de la media nacional, como ya logró el año pasado.