Entre los hábitos más comunes y, al mismo tiempo, menos tenidos en cuenta en el uso del smartphone se encuentra la forma en que se maneja el cargador: a menudo se deja enchufado a la toma de corriente de forma permanente, para poder utilizarlo en cualquier momento sin tener que enchufarlo y desenchufarlo cada vez. Pero, ¿qué ocurre si dejas el cargador enchufado sin el móvil? Se trata de una cuestión que merece atención, ya que conocerla en detalle permite preservar durante más tiempo la eficiencia de un dispositivo que, a estas alturas, acompaña cada aspecto de la vida cotidiana.