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Las nuevas subidas fiscales que se avecinan en Cataluña y C.Valenciana

En Cataluña proponen endurecer el Impuesto sobre el Patrimonio y en C.Valenciana una nueva tasa turística

Pere Aragonés, presidente de la Generalidad de Cataluña / Gtres
Pere Aragonés, presidente de la Generalidad de Cataluña / Gtres
Autor: Redacción

Los Gobiernos de Cataluña y Comunidad Valenciana estudian aprobar nuevas subidas fiscales. En Cataluña proponen endurecer el Impuesto sobre el Patrimonio, un tributo inexistente en otras autonomías, como Madrid, y en los demás países europeos. Por su parte, el Gobierno valenciano sopesa aprobar una “tasa turística”, una medida que ha generado gran indignación entre los empresarios de un sector muy afectado por la pandemia.

El consejero de Economía de Cataluña, Jaime Giró, plantea que se elimine el límite conjunto que opera en el cálculo del IRPF y Patrimonio, según el cual no se puede exigir una tributación anual que supere el 60% de las rentas anuales percibidas por cada contribuyente, medidas a partir de la base imponible del IRPF, tal y como publica Libremercado.

En el informe se detalla que el tipo efectivo se está pagando en el Impuesto sobre el Patrimonio se sitúa cerca del 0,7%, pero con una medida así se podría situar más cerca del 2,75%, lo que supondría multiplicar por cuatro lo que pagan los contribuyentes sujetos al pago del Impuesto sobre el Patrimonio.

Además, en este mismo impuesto pide endurecer los requisitos referidos al tratamiento de las acciones de empresas familiares en las deducciones. Y es que actualmente los contribuyentes  con inversiones superiores al 5% en acciones de una sociedad familiar están exentos de tributar por este tributo.

Por su parte, la vicepresidenta de la Comunidad Valenciana, Mónica Oltra, ha señalado esta semana la posibilidad de incluir este nuevo impuesto en los presupuestos de la región para 2022. Según la líder de Compromís, la recaudación obtenida podría dedicarse a políticas de "emancipación juvenil". Las reacciones no han tardado en salir a la palestra: desde la patronal hotelera de la región, HOSBEC, se trataría de una medida “inconcebible”.

En cambio, en Madrid la presidenta Isabel Díaz Ayuso rebajará el IRPF en 2022 y eliminará los tributos propios dependientes de esta región.

El Gobierno de España también subirá el Impuesto sobre el Patrimonio a partir de 2022

Los contribuyentes que vivan en aquellas comunidades autónomas donde el Impuesto sobre el Patrimonio no esté bonificado pueden preparar el bolsillo para pagar un extra por este tributo. La reforma fiscal aprobada el pasado mes de julio (Ley 11/2021, de 9 de julio) ha establecido un cambio en este impuesto por el que los propietarios pueden verse obligados a tributar más por los inmuebles comprados a partir de enero de 2022, al tener que valorarlos conforme al nuevo Valor de Referencia de Catastro, una valoración calculada mediante precios de transacciones de propiedades. 

Antes de la entrada en vigor de la Ley contra el fraude fiscal (Ley 11/2021, de 9 de julio) los contribuyentes declaraban en el Impuesto sobre el Patrimonio los inmuebles por el mayor de los siguientes valores: el valor catastral, el comprobado por la Administración a efectos de otros tributos o el precio, contraprestación o valor de la adquisición.

A partir de ahora la nueva valoración de inmuebles conforme al valor de referencia de Catastro afecta al Impuesto sobre el Patrimonio, al ITP y al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, tal y como recuerda José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico. Así, el contribuyente no sólo deberá tributar por dicho valor al comprar, heredar o recibir en donación una vivienda, sino que en el caso del Impuesto sobre el Patrimonio deberá declarar los inmuebles en propiedad conforme al valor determinado o comprobado por la Administración a efectos de otros tributos. Es decir, por el valor de referencia determinado por Catastro, a partir de enero de 2022, para la valoración de inmuebles en el ITP o el ISyD.

En concreto, la nueva ley establece que la obligación del contribuyente es la de valorar los inmuebles por el mayor valor de estos tres: El valor catastral, el determinado o comprobado por la Administración a efectos de otros tributos o el precio, contraprestación o valor de la adquisición.

Parece que es exactamente lo mismo, pero no: la novedad que se introduce es que la Administración tributaria podrá determinar la valoración de los inmuebles mediante el nuevo Valor de Referencia de Catastro al declarar el impuesto. Y que esta valoración deberá trasladarse al Impuesto sobre el Patrimonio.

“Esto perjudicará a aquellos contribuyentes que tengan inmuebles con un valor de adquisición, o catastral, muy bajo. Al añadirse en la comparación el valor oficial de Catastro, se verán obligados a tributar por este último valor. Y ello aumentará la tributación en el Impuesto sobre el Patrimonio. Es posible que algunos contribuyentes se vean obligados a tributar, cuando antes no tenían que hacerlo”, sentencia el abogado de Ático Jurídico.