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9 consejos para que las visitas al inmueble sean un éxito

Autor: Raquel Ojeda

La visita al inmueble es una parte fundamental para poder cerrar la venta o alquiler, por lo que debe ser una prioridad en el día a día de cualquier agente inmobiliario. 

La visita marca el ritmo de negociación en el precio de cierre, por lo que es muy importante prepararla para que sea todo un éxito. Repasamos nueve consejos para que conseguir ese su objetivo:

1. Prepara la logística

Cuando el inmueble está vacío es mucho más fácil, ya que no hay que estar sujeto a ningún horario de terceras personas, simplemente hay que agendarse la visita y listos. En caso contrario, es decir, cuando el o la propietaria reside en la vivienda, lo mejor es determinar unos horarios predefinidos. Tener que hacer peticiones por cada visita resta agilidad y complica la gestión al intentar cuadrar un horario entre la persona que quiere visitarlo y la persona que quiere venderlo.

2. Planifica la visita

Piensa previamente el recorrido que vas a realizar en la visita, aquí es muy importante tener en cuenta dos puntos relevantes:

  • La primera impresión: es fundamental, así que lo primero que vea la persona que viene a visitar el inmueble tiene que ser lo mejor (o de lo mejor) de la vivienda. Céntrate en los puntos fuertes.
  • 'Efecto Sandwich': lo que más van a recordar los visitantes es lo primero que vean (primera impresión) y lo último que vean de la vivienda, así que empieza y termina la visita en los mejores puntos de la vivienda. Si no hay muchos, puedes empezar y terminar en el mismo sitio.
  • Un recorrido ordenado. Una vez hemos determinado dónde vamos a empezar y terminar la visita a la vivienda, toca definir el resto del recorrido. Es importante decidir el orden de las estancias y pensar dentro de cada estancia dónde es interesante pararse para explicar o mostrar algún detalle.
  • Zonas comunes. Finalmente, no hay que olvidarse de las zonas comunes e incluso de la zona del inmueble, en el caso que no se conozca. ¡No dejes nada al azar!

3. Enciende las luces y abre las ventanas

Hay que llegar a la vivienda antes de la hora acordada de visita e ir preparando esa primera impresión: sube las persianas, abre las ventanas, enciende todas las luces (aunque sea de día, da igual). Una de las características más valoradas por los futuros propietarios es saber si el inmueble es luminoso. No dejes que se lleven una primera mala impresión por no haber llegado 5 minutos antes y preparar lo más básico.

4. Prepara el resto del escenario con antelación

Sólo tú sabes cómo quieres mostrar el inmueble y cuál es su mejor versión. ¿Quieres que recuerden tu visita cómo única? Usa un spray olor a palomitas, pastel o pan recién hecho, estos olores van directos al cerebro y segregan sensación de bienestar, ayuda a que tus clientes se sientan cómodos.

¿Imaginas entrar a una vivienda y oír una música suave de fondo? ¿Te has preguntado por qué las tiendas de ropa, de tecnología o incluso enla consulta del dentista hay un hilo musical? La respuesta es para crear un ambiente relajado y cómodo. En la visita tenemos que intentar que los visitantes se sientan cómodas y se imaginen allí viviendo, por eso es importante intentar despersonalizar la vivienda (dentro de las posibilidades que haya) y mostrarla de la manera más neutra posible. Aquí va un ejemplo:


 

5. Los exteriores y zonas comunes

Cualquier parte de la vivienda, desde las zonas comunes hasta el balcón, jardín o piscina, son sujetos a un mejor acondicionamiento. Por ejemplo, se puede echar ambientador en un portal o quitar una nota de un vecino enfadado (que por supuesto pasada la visita volverás a colocar en su sitio). Todos los pequeños detalles cuentan y, por supuesto, las terrazas y jardines pueden cambiar mucho en función de cómo se muestren. Se trata de enseñar siempre la mejor versión.