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Alerta en el sector inmobiliario ante la amenaza del ejecutivo de acabar con la moratoria contable a las promotoras

el gobierno reconoce más caídas de precios de la vivienda para este año
Autor: @efonseca

El gobierno de Mariano Rajoy ha aprobado este fin de semana una nueva moratoria contable para las inmobiliarias mediante la que les permitirá –un año más- no tener que reforzar su capital pese a las pérdidas sufridas por el deterioro del valor de sus activos. Sin embargo, hay una advertencia en el documento que pone en alerta al sector y es que indica que esta medida de gracia podría acabar este año, algo que en caso de ocurrir supondría dejar a las empresas del sector heridas de muerte y en una situación de indefensión

El ejecutivo popular aprobó la semana pasada la reforma del real decreto-ley 10/2008, de 12 diciembre,  por el que se adoptan medidas financieras para la mejora de la liquidez de las pequeñas y medianas empresas. La medida fue publicada el pasado sábado en el boletín oficial del estado (boe) y para el sector inmobiliario es de vital importancia, ya que a muchas empresas les permite otro año de vida. Se trata por tanto de una nueva ronda del oxígeno que el gobierno advierte que está cerca de retirar

La norma fue aprobada inicialmente por el gobierno de josé Luis Rodríguez zapatero allá por el año 2008 y consistía en la concesión de una moratoria contable durante dos años a las inmobiliarias al eximirles de la obligación de contabilizar las pérdidas “que se derivan del deterioro del inmovilizado material, las inversiones inmobiliarias y las existencias”. Es decir, que las firmas del ladrillo no tenían que asumir la depreciación de valor que han sufrido sus activos (suelos o edificios)

El hecho de que una inmobiliaria no compute a nivel de patrimonio las pérdidas derivadas de la caída del valor de sus activos evita que tenga que activar procesos de emergencia recogidos en las normativas contables. Si esas pérdidas se contabilizasen, tal y como debería hacerse si no existiese la moratoria, muchas firmas del negocio entrarían en causa de disolución

En la terminología contable, una compañía entra en causa de disolución cuando su patrimonio neto se sitúa por debajo de la mitad de su capital social. En otra palabras, cuando la diferencia entre el valor de los activos y las deudas de una empresa es inferior a la mitad del dinero aportado por sus socios. Si esto ocurre, la compañía debe en principio disolverse, tal y como recoge el artículo 363 de la ley de sociedades de capital, o buscar alternativas para equilibrar sus cuentas

Así, desde el año 2008 esta moratoria se ha ido prorrogando hasta en tres ocasiones. Dos de ellas, con el partido socialista en el poder y otra, ya con el partido popular. En concreto, el gobierno de rajoy concedió a principios del año pasado 12 meses más de gracia a las inmobiliarias con el decreto-ley 2/2012 de saneamiento del sector financiero. La fecha de caducidad de esta norma era el 4 de febrero de 2013

Advertencia al sector

De nuevo, el ejecutivo popular ha optado por esta vía para evitar que las firmas del ladrillo incurran en causa de disolución ante la expectativa de más caídas de precios. Sin embargo, en el texto en el que anuncia este año esta medida de gracia incluye términos que hacen temer que esta terapia asistencial podría estar cerca de acabar

En concreto, señala que “dado que el proceso de consolidación bancaria va a suponer una nueva caída significativa del valor de mercado de los bienes inmuebles, se hace necesario la aprobación de una nueva prórroga de esta medida, al menos, durante este año, que es el tiempo mínimo para negociar la reestructuración de los pasivos del sector”. “Se prevé”, continúa, “que esta será la última prórroga que haga falta ya que los ajustes en el activo de las entidades en los últimos años van a suponer un correlativo ajuste en el pasivo”

Es la primera vez que ejecutivo marca un límite temporal en su norma. Los expertos consultados por idealista news confiaban en que las autoridades prorrogasen un año más la moratoria porque, a su juicio, no tenía sentido “herir de muerte a inmobiliarias que están haciendo frente a sus pagos”. Si se retira esta moratoria, muchas empresas del negocio inmobiliario deberían buscar capital en un momento delicado del sector, algo que complicaría y la viabilidad de muchas de ellas