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Del motel de Bill Gates al garaje de Steve Jobs: así vivían de jóvenes los magnates tecnológicos

El garaje de Steve Jobs  / Flickr/Creative commons
El garaje de Steve Jobs / Flickr/Creative commons
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Por increíble que nos parezca, hubo un tiempo en que a los grandes nombres de la tecnología no les quedaba otra que vivir en casas sencillas que nada tienen que ver con las mansiones con las que contaron después.

Por ejemplo, Steve Jobs guardó sus primeros ordenadores en el garaje de la modesta casa de sus padres adoptivos. También Jeff Bezos transformó el aparcamiento de su vivienda en su oficina de librero. Mientras tanto, Mark Zuckerberg y Bill Gates trabajaron en pequeñas habitaciones con sus compañeros de negocios y Elon Musk tuvo que pedir cobijo a familiares a su llegada a Canadá. Comparamos cómo vivían estos magnates de jóvenes y cómo lo hacen hoy rodeados de lujo.

Compartiendo techo

En 2002, Mark Zuckerberg empezó a estudiar en la Universidad de Harvard (Cambridge, Massachusetts). Durante su estancia vivió en el apartamento 33H de la residencia Kirkland House del propio campus compartiendo techo con dos de los cofundadores de la plataforma, Dustin Moskovitz y Chris Hughes. Allí nació Facebook. En un vídeo grabado por el propio Zuckerberg durante una reciente visita a la universidad, mostró el dormitorio donde programó la red social en febrero de 2004.

Fuente: Daderot/Wikipedia
Fuente: Daderot/Wikipedia

En la actualidad, el fundador de Facebook vive en Palo Alto (California), con su esposa Priscilla Chan y sus hijas Max y August, en una casa que compró en 2011 por 7 millones de dólares (algo más de 5,6 millones de euros). La vivienda, de más de 500 metros cuadrados, cuenta con cinco dormitorios, cinco baños y una piscina de agua salada. La vimos en vídeo en la prueba del mayordomo virtual Jarvis, el sistema de inteligencia artificial que él mismo desarrolló para atender a las necesidades de su hogar.

Otro magnate que pasó un tiempo crucial en una habitación compartida fue Bill Gates. En su caso, era la de un motel de Albuquerque (Nuevo México), el Sundowner Motel. Hoy transformado en apartamentos, a finales de los años 70 fue el centro de operaciones de Microsoft al que Gates y su socio y amigo Paul Allen decidieron mudarse para estar más cerca de su primer cliente, la compañía MITS. Así, Microsoft nació en Albuquerque. 

Atrás quedaron esos tiempos de compartir pequeños espacios y hoy Bill Gates vive en una mansión de más de 6.000 m2 valorada en 120 millones de euros (unos 100 millones de euros). Conocida como Xanadu 2.0, está a orillas del lago Washington, en las afueras de Seattle, y tanto su interior como su exterior es espectacular. Con 14 habitaciones y 24 baños, la casa tiene un comedor para 200 personas, una sala de cine, una gran biblioteca (con un inédito manuscrito de Leonardo Da Vinci) y un río artificial con salmones.

Además, está equipada con la última tecnología: en las paredes hay pantallas que muestran cuadros a elección y en la cocina principal (tiene seis) cuentan con un sistema para que una voz artificial muestre los productos de la despensa.

Casas de parientes y un alquiler para un librero

Con 17 años, Elon Musk llegó desde Pretoria a Canadá para evitar servir en el ejército sudafricano. En la tierra de su familia materna, Musk decidió buscar ayuda entre sus parientes canadienses y pasó un año realizando trabajos como recoger grano, cortar leña o limpiar el cuarto de calderas de una serrería para conseguir algo de dinero.

Tras este tiempo, ingresó en la Universidad de Queen de Ontario y luego, gracias a una beca, en la de Pensilvania. Entonces Musk vivió con Adeo Ressi, fundador de Founder Institute, una aceleradora de ‘startups’, en una casa alquilada de 10 habitaciones que usaban como club nocturno clandestino para costearse sus estudios. La entrada era de cinco dólares (unos 4,5 euros) y una noche llegaron a juntar a 500 personas.

Hoy Musk vive en una mansión de Bel Air, en Los Ángeles. Con casi 1.900 metros cuadrados de superficie, tiene siete amplios dormitorios, nueve baños, una gigantesca sala de cine, piscina y pista de tenis. Esta es su última adquisición y la quinta casa que Musk ha comprado en el mismo lujoso barrio.

Según la revista Forbes, Jeff Bezos se ha convertido este año en la persona más rica del mundo gracias al espectacular crecimiento de Amazon. Ahora bien, el gigante del ‘e-commerce’ nació de la venta de libros ‘online’, un negocio que su fundador llevaba a cabo desde su casa alquilada en Bellevue (Washington). En 1994 Bezos, que había dejado su trabajo como vicepresidente en una firma de Wall Street, transformó su garaje en una oficina y amplió su buzón para que entraran más catálogos de libros.

Fuente: Google Maps
Fuente: Google Maps

Aunque, como él mismo asegura, el trabajo duro lo aprendió mucho tiempo atrás. Desde los 4 a los 16 años, Bezos pasó todos los veranos en el rancho de sus abuelos en Texas. Allí su abuelo le enseñó a ser lo más autosuficiente posible: atendía al ganado, arreglaba la maquinaria e incluso construyó una casa.

En la actualidad, Bezos cuenta con cinco propiedades repartidas entre pisos en Manhattan y un gran rancho remodelado en Texas. Sin embargo, la más llamativa es su mansión de Beverly Hills, valorada en más de 30 millones de dólares (unos 25 millones de euros). En ella tiene piscina, gimnasio cancha de tenis, invernadero y una enorme casa para invitados.

De tener ideas en garajes a vivir con todos los lujos

Muchos son los que piensan que Apple también empezó en un garaje. Sin embargo, Steve Wozniak, el cofundador de la firma de la manzana mordida, aseguró hace unos años que su amigo Steve Jobs “creó su parte del negocio en su habitación”. El garaje solo les sirvió para dar los últimos retoques a sus primeros 50 ordenadores.

Flickr/Creative commons
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Fuente: Google Maps
Fuente: Google Maps

Por aquel entonces, en 1976, Jobs vivía en el 2066 Crist Drive en Los Altos (California) con sus padres adoptivos y su hermana. Era una casa más de los alrededores de Silicon Valley, con tres habitaciones y un pequeño jardín. Hoy la vivienda está en la lista de patrimonio histórico de la ciudad.

Tras este comienzo, las sedes y tiendas de Apple no hicieron más que crecer, al igual que la fortuna de Steve Jobs. En el año de su muerte, en 2011, la fortuna del excéntrico genio ascendía a 7.000 millones de dólares (unos 5.220 millones de euros). Poco antes, había ganado la batalla burocrática que le impedía derribar su antigua mansión de Woodside, en California (una casa de estilo colonial español construida en 1920 y considerada patrimonio histórico) en la que vivió 10 años para construir una nueva.

Sus planes eran crear una casa unifamiliar más modesta con cinco habitaciones, un garaje para tres coches y un huerto. Mientras tanto, vivía en el que fue su hogar durante los últimos 20 años de su vida, una gran casa al estilo rural inglés de los años 30, situada en un barrio tranquilo de Palo Alto. Allí falleció rodeado de su familia.

Flickr/Creative commons
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A su amigo Steve Wozniak tampoco le ha ido mal: en 2015 vendió la mansión que él mismo rediseñó por 3,8 millones de dólares (3,2 millones de euros). Se encontraba en Los Gatos (California) y contaba con una falsa cueva que da acceso a la piscina, un hotel para mascotas, varias salas de juego o una cafetería.

Aunque no fueron los únicos que empezaron en garajes. En septiembre de 1998 Larry Page y Sergey Brin alquilaron el garaje de la casa de su amiga Susan Wojcicki (hoy CEO de YouTube) tras constituir legalmente Google. Estaba en 232 Santa Margarita Avenue de la ciudad de Menlo Park y les costaba 1.700 dólares al mes.

Hoy Google cuenta con más de 70 oficinas en 50 países, que destacan en muchos casos por sus originales diseños. Además, sus fundadores también han invertido importantes sumas en sus propias casas. Aunque Larry Page ha intentado mantener su privacidad, en 2005 se supo que había comprado una gran finca (con casa incluida) en Palo Alto por 7 millones de dólares (unos 5 millones de euros). Años más tarde, construyó un segundo hogar dentro de la propiedad con paneles solares y un jardín en la azotea.

Mientras tanto, Brin también se gasta los cuartos en buenas casas. Posee un lujoso ático en New York´s West Village y una espectacular mansión en Los Altos Hills. Sin duda, poco queda de los humildes comienzos de estos triunfadores.