Información sobre vivienda y economía

Esta curiosa casa negra da un toque de glamour a todo un barrio residencial en Alemania

HGA
HGA
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Mainz es una antigua ciudad de Alemania que ha visto como en sus calles y en sus casas se sucedían importantes acontecimientos históricos. Fruto de esta historia, esta ciudad de algo más de 250.000 habitantes tiene una amplia oferta de lugares que visitar, desde antiguos vestigios de la época romana hasta el la ciudadela o el mercado del vino, pasando por la catedral de la ciudad. Sin embargo, su fama proviene de que fue allí donde nació a principios del siglo XV una de las figuras que cambiaría el curso de la historia: Johannes Gutenberg. En esta ciudad a orillas del Rhin, el inventor de la imprenta con tipos móviles imprimiría el primer libro con esta nueva herramienta, lo que, desde aquel momento, supondría una expansión de las artes, las ciencias y la cultura como nunca antes se había producido.

Mucho ha llovido desde entonces. Pero, todavía hoy, siguen apareciendo interesantes innovaciones en aquel lugar donde hace más de 500 años la historia dio un giro espectacular. Aunque, sin duda, pocas podrán estar a la altura de aquel hito.

En esta histórica ciudad, más en concreto en un distrito residencial se ha desarrollado un  proyecto que ha recibido el nombre de Casa negra, fruto de la colaboración entre HGA, Marc Flick y Christian Stock. El resultado es un bonito y peculiar edificio residencial en un conjunto arquitectónico caracterizado por un concepto de color blanco y negro. La residencia alargada presenta un tono negro en todo su exterior, incluidas las tejas oscuras en el techo, lo que le da una apariencia monolítica, mientras que el único elemento que contrasta con el edificio de tonos oscuros son las ventanas, que están enmarcadas en madera de alerce natural.

HGA & Marc Flick & Christian Stock han diseñado la Casa negra como un volumen contrastante con su Casa blanca, situada junto al lado, ya que el concepto de color de los dos volúmenes les permite actuar como un conjunto en la propiedad compartida. El corazón del conjunto está formado por tres grandes robles entre las casas, mientras que la forma alargada de la casa deja suficiente espacio para un jardín generoso que coexiste armoniosamente con la vegetación circundante. Aunque opuestos, los colores de las dos casas dan la impresión de un conjunto arquitectónico unido, realzado aún más por detalles de construcción similares.

Los arquitectos han planeado el interior con una planta baja abierta y espaciosa que incluye las áreas de cocina, comedor y sala de estar, mientras que una gran puerta corrediza de vidrio conecta este espacio con la terraza del jardín. En el piso superior se disponen las habitaciones individuales para los tres niños y una unidad separada para los padres. De esta forma, se logra maximizar el uso del espacio dado a través de puertas correderas que conectan las diferentes áreas sin ocupar demasiado espacio. Las habitaciones contiguas comprimidas están alineadas con las propiedades vecinas y, por lo tanto, también funcionan como una zona de amortiguación. Al mismo tiempo, la posición asimétrica a juego de las crestas del techo refleja el estricto plano de la casa.