Eduardo Martínez abascal, profesor del departamento de dirección financiera del iese, se muestra tranquilo sobre la situación actual, ya que recuerda que en los últimos años hemos tenido varias crisis y siempre pudimos salir. "Si ponemos los medios adecuados, también de ésta podremos salir, como lo hicimos antes", señala en una columna en expansión
El experto muestra los paralelismos entre la situación actual y lo ocurrido alrededor de los años de las olimpiadas de Barcelona 1992. Así, Martínez recuerda como por aquel entonces también hubo un boom inmobiliario previo entre 1986 y 1992 y cómo posteriormente vivimos una crisis entre 1993 y 1995
También entonces, recuerda, muchos bancos acumularon un importante stock inmobiliario y se convirtieron en las principales inmobiliarias del país. Subraya que en aquel entonces las entidades financieras fueron vendiendo pisos a partir del año 1996, recuperaron el 95% de los créditos inmobilarios en mora (hipotecas y promotores) y años después incluso vendieron sus acciones inmobiliarias
También quita hierro a la la morosidad bancaria actual del 5% ya que entonces alcanzó el 10%. El ratio se relajó hasta el 1% con la recuperación económica. Eso sí, previa desaparición de bancos y cajas por fusiones o intervenciones, pero el sistema bancario resistió y salió fortalecido, recuerda Martínez
Sobre el déficit, el profesor del iese señala que España también lo tuvo elevado entre 1990-92 cuando el dólar cotizaba a 90 pesetas, algo que solucionamos con tres devaluaciones que llevaron la divisa a 150 pesetas por dólar. Esto ayudó a exportar más e importar menos y llegar a superavit en 1996. Cierto es, recuerda Martínez, que ahora no podemos devaluar, por lo que tendremos que "aprender a producir más barato, siendo eficientes en nuestros costes, y esto es notablemente más complicado y doloroso"
El resumen de Martínez es que las crisis llegan después de los booms porque "nuestra memoria histórica es corta y enseguida nos olvidamos de los excesos cometidos y de las crisis que estos conllevaron". Pero en su opinión "no hay nada nuevo bajo el sol. Casi nada ocurre, que no hubiera ocurrido antes", por lo que "si ponemos los medios adecuados, también de ésta podremos salir, como lo hicimos antes"
30 Comentarios:
La principal diferencia con las anteriores es el problema de los bancos
Tiene que fusionarse todas las cajas, sanearse y convertirse en un gran banco
Sino solucionan eso no salimos
Y dejaos de que los promotores son los responsables. Que aquí todo el que podía compraba para revender. Se les llamaba inversores y no creaban riqueza en el sistema. Claro que si los bancos hubiesen actuado conforme ley (80% valor tasación) entonces otro Gallo cantaría
Por cierto hasta que vaya al paro el inútil que nos dirige mal andamos
Claro, Martínez está encantado con su trabajo y su buen sueldo en el IESE.
Martínez no está en paro.
Martínez no tiene problemas para llegar a fin de mes.
Martínez no está pillado con un súper-hipotecón que no podrá terminar de pagar por más años que viva y que les dejará a sus hijos en herencia.
Martínez olvida que entonces un piso bajo de 60m2 en Chamberí, con 2 dorm y patio propio se pagaba a 6-7 millones de las antiguas pesetas. En él vivía una pareja joven que lo acababa de comprar, y entre ambos pagaban su hipoteca a 8-10 años con unos intereses del 18% nominal y de un 24-26% de mora si se retrasaban. Se familiarizaron con el MIBOR, que pasó a ser el miembro más nombrado de su familia.
Tenían que hacer algún sacrificio y secuenciar en el tiempo las compras: coche (estuvieron 3 años sin él, hasta que consiguieron un R-5 de 2ª Mano), vacaciones (4 años en casa, pero el bajo era tan fresquito…). Sus relaciones sociales también se vieron afectadas, dejaron de salir a cenar fuera y hacían el circuito por las casas de todos los amigos (que estaban igual de entrampados que ellos). Los sábados comían en casa de los padres de ella, y los domingos en casa de los padres de él; los pobres padres, encantados de lo cariñosos que eran sus hijos, y tan autosuficientes (nunca les pidieron ayuda).
Todo empeoró cuando vinieron Marinita y Javierín, con 15 meses de diferencia. Pero aquello fue la excusa perfecta. Ahora sí que no podían ni moverse: los niños, los pañales, la impedimenta de saquitos, carritos, toquillas, bibes, tarritos, baberos y toda la parafernalia que acompaña a unas criaturas tan pequeñas que sus aditamentos abultan 10 veces más que ellas mismas, los tenían literalmente enraizados en la casa.
Verdaderamente, el desembolso de la cuota se compensaba con el uso intensivo de la propiedad.. Pero es que cada niño, según el padre, les había supuesto un retraso en su progreso económico de unos dos años. Como eran dos, total cuatro añitos de nada de parón.
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Pasaron agobios cuando empezaron con el tema de las guarderías, que no estaban subvencionadas, y si la querían cerca era un piso tan bajo y oscuro como el suyo pero más grande. Marina se plantó y dijo que sus niños respirarían aire puro. Así, todos los días se levantaba a las 6, vestía a las miniaturas y todos dormidos, incluso ella, subían al coche para trasladar a las monadas a un chalet en la zona norte de Madrid, de donde les recogía Javier a las 6 de la tarde, al volver de Alcobendas. Luego, siguieron en el cole de al lado.
Un año se fueron un puente a la playa y Marina lloraba a moco tendido.
Sus padres, pobres, no podían ofrecerles su casa de la playa, porque no la tenían. Pasaban sus vacaciones en la casa del pueblo, tomada al asalto por otros hijos que parecían necesitarlo más, o ser más jetas decía Javier.
Cuando les faltaban 2 millones por pagar se les apareció la virgen, y compraron otro en la misma casa, más alto y muy soleado, de 120m2, con 3 dormitorios, 2 baños y terraza, y un salón por donde Javierín iba en bici el día de Reyes. Les costó 11 millones y medio. Un pasón. Un pastón. Marina lloró otra vez a moco tendido cuando entraron en tropel en la nueva casa.
Como se habían acostumbrado a vivir justamente, tenían ahorrado para la entrada del nuevo, así que decidieron reformar el bajo -que había quedado siniestro total- y alquilarlo para estudiantes. Así, se autofinanciaba. Pronto empezó a dar beneficio neto, buena ayuda para la economía familiar
Con ellos dentro, fueron reformando el que consideraban su pisazo: primero la cocina, luego un baño, luego otro, luego cerraron la terraza para que los niños hicieran de lo propio sin saltar por encima de la cabeza de su padre que trabajaba en su despacho, o sea, en una mesa que había adosado a la pared del dormitorio principal, y donde hacía sus contabilidades para empresas a partir de las 7 de la tarde y los fines de semana. Prefirió el dormitorio porque podía cerrar la puerta; el salón era de paso y parecía un hare-krisna.
Marinita y Javierín crecían como las setas, y pronto hicieron la 1º Comunión, ordenadamente, uno un año y otro al siguiente, como se desarrollaba toda su vida. Celebraron las fiestas de ambos en su “megasalón”. Marina se lamentaba: si hubieran sido los dos del mismo sexo, la pasta que hubiera ahorrado en ropa; y en espacio, que les habría metido en el mismo cuarto y Javier tendría un despacho de verdad y no estaría pasando calamidades enterrado entre papeles, y ella podría dormir por las noches sin la luz del flexo que le daba directamente en los ojos, haciendo que su aspecto a la mañAna siguiente fuera siempre de ultratumba.
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Las ahora llamadas criaturas se hicieron adolescentes y adultos. Marinita estudia Medicina, con muy buenas notas, y Javierín Industriales, de manera más suelta, menos estresada que su hermana. Como les llames con diminutivos te sonríen con sorna (son muy educados) y te llaman a ti con el tuyo propio, aunque peines canas. Los dos acaban de sacar el carnet de conducir, que han pagado con su trabajo en Telepizzerías y Grandísimos Almacenes, además del dinerillo para sus gastos que sacan por ser monitores de tenis, esquí y wind-surf en un circuito de campamentos de verano y puentes que tienen organizado a su medida. Con lo que les sobra, se van todos los años a Inglaterra (son casi bilingües), y a Marinita que es un crack ahora va y le da por aprender alemán, oye, que lo habla y suena precioso, no como en las películas que los de las SS lo hablan fatal, escupiéndolo a la cara, hay que ver.
Marina y Javier acaban de pagar hace unos meses la última cuota hipotecaria de un apartamento que encontraron por 15 millones en una playa de Levante o una de Poniente, no sé. además, grandote, por si los nietos, que no les pasara lo que a ellos. Uf! Menos mal que lo firmaron en 2001, antes de esta burbuja que no existía pero que hizo que sus vecinos pidieran hace 3 años 80millones por el de al lado, idéntico y peor orientado porque se ve menos mar...
Marina celebró que todas sus propiedades estaban libres de cargas con una llorera descomunal. No sabía lo que era disponer de todo el dinero que entraba desde… ni se sabe. Pero había merecido la pena. Tenían su pisito en el centro de Chamberí que en principio les pareció enorme y ahora no cabía ni un alfiler, el bajo que alquilaban sin descanso y el apartamento de la playa. Se habían acostumbrado a no gastar, así que pudieron comprar la casa del pueblo a los hermanos de Javier cuando murieron sus padres, y la habían arreglado. Los niños se iban allí con sus amigos y la dejaban que parecía un desastre nuclear, pero se lo pasaban tan bien…
Estaban forrados. Sin temer la llegada del 30, sin preocuparse por el Euribor, los diferenciales y esas zarandajas de los hipotecados, que son unos mindundis.
Javier pensaba que era un error no haber vendido todo cuando estaba tan alto, pero Marina era de sangre aragonesa, y ya se sabe lo que eso significa: el que vende, acaba.
Con “tanto” dinero como entra, a Marina se le ha ocurrido empezar a ahorrar para los pisos de los niños, y ayudarles con la entrada. Si ellos compraron todo con menos de 40 millones de las antiguas pesetas…
... y termina
Virgen Santa, eso es llorar y lo demás son cuentos. Acaba de comprender que aunque dentro de unos años Marinita sea médico y Javierín ingeniero industrial, nunca jamás podrán comprar lo que ellos, con menos preparación académica y mucho sacrificio, consiguieron.
Porque sus sueldos serán como los de sus padres hace años, pero los pisos no.
Marina siente que la vida ha estafado a sus hijos. Y como es una madraza, a ella también.
Martínez, qué decías?
Estás seguro de que esto ya lo vivimos antes?
No, no lo vivimos.
Muchos millones de las antiguas pesetas lo hacen muy diferente.
Aunque en euros parezca menos.
Ese es el tema, los perjuicios que está ocasionando la crisis y el personal que se está quedando sin trabajo y sin casa.
Que saldremos, seguramente algún día llegará el final, pero las penalidades de los peor parados parece que no preocupan a este personaje. Ande yo bien, los demás a jod....
Profesor de iese, hay que jod...., ésto es lo que enseñan?
"Ya tuvimos un boom inmobiliario con crisis en las olimpiadas de 1992 y salimos adelante"
En el año 1992 los tipos hipotecarios estaban por encima del 10% fijos. Los tipos empezaron a bajar y para que esas bajadas las pudieran disfrutar todos los ciudadanos el gobierno sacó la ley 2/1994 de subrogación de préstamos hipotecarios. El planteamiento era muy fácil, los clientes iban a su banco y decían: "o me bajas el tipo o me llevo mi hipoteca a la competencia". Como además había bancos que te pagaban los gastos de subrogación, los bancos tuvieron que bajar tipos acorde con el mercado (4% aproximadamente). Estamos hablando de rebajas en cuota de hasta de 6 puntos de interés, o traducido en pesetas de aquella época rebajas entre 30.000 y 50.000 pts. Mensuales.
Y es cierto que en aquella época también tuvimos un boom inmobiliario en los años previos a 1992 que duplicó el precio de la vivienda, pero ¿Me quiere explicar cuales son los medios adecuados que hay que poner para salir de esta crisis? Porque en aquella la solución real fue la bajada de tipos, pero hoy, con tipos mínimos ya me contará...
En esa década, años 90s, había mucha gente con edades entre 20 y 30 años
Que se terminarían comprando un piso.
Hoy, la población entre 20 y 30 años es poco importante en la pirámide de población.
Esto se puede comprobar en la web del Instituto nacional de estadística.
Www.ine.es
Ja, ja,ja
¡Baje Ud. A la calle y verá cuando y como salimos de la crisis...!
Seguro que se sale...o te sacan...o sales con las piernas por delante. El mundo sigue a peasr de Darfur, rwandha, Nigeria, costa del marfiil, pobereza en Brasil, indis, etc. por ejemplo los camoyanos salieron aunque algunos salieron a la tumba. ¡Que aberraciones y simpleces puede decir un simplon de profeso! A animar la festa a ver si alguno pica y compra para luego perder la casa, la familia, y la salud. Por cierto, bono esta saliendo muy bieb al igual que FG con "su" chalet en Tunez, y Belen Esteban ganando más de un millon y medio de euros.
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