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La fiscalía pide que un banco devuelva los anticipos a clientes de una promotora quebrada

Autor: Redacción

Con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, muchas promotoras se fueron a pique y, por ende, no entregaron a sus clientes los pisos que estos habían comprado. Y peor aún, muchos perdieron el dinero que habían dado como anticipo para la compra. Sin embargo, este asunto podría cambiar si prospera la tesis de la fiscalía en un juicio que se celebrará en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra. El fiscal ha solicitado que sea la entidad Abanca la que asuma la devolución de los anticipos de las hipotecas que financió a Construcciones Construsilva, declarada en concurso de acreedores en 2013.

La fiscalía fija el mismo criterio que el de la administración concursal nombrada por el juzgado, el gabinete Auren Concursal SLP de Vigo, al considerar que debe ser el banco el responsable último. Para ello se basa, a su vez, en jurisprudencia de la Audiencia de Burgos que resolvió en tres sentencias a favor de los afectados y contra las entidades financieras.

Construcciones Construsilva procedió a vender viviendas percibiendo la totalidad o parte importante del precio de estas sin constituir la garantía obligada por ley (artículo 1 de la Ley 57/1968 de 27 de julio). Posteriormente a las ventas y percepción de los precios la empresa concursada constituyó garantías hipotecarias con las entidades Caixa Galicia y Caixanova, integradas en Abanca, “perjudicando seriamente los derechos de los compradores que se vieron en la imposibilidad de recuperar su dinero”, añade el fiscal.

Según su criterio “la entidad bancaria resultante de las que financiaron con créditos hipotecarios a la empresa, o sea Abanca, es la sucesora de la responsabilidad contraída por aquellas”. Para el ministerio público, dicha responsabilidad se deduce del conocimiento que tenían las entidades cuando realizaron los préstamos hipotecarios de la existencia de contratos privados de venta y entrega de cantidades como anticipo.

También advierte de que los bancos no exigieron o comprobaron que la promotora constituyera los avales establecidos en la ley y, siendo conscientes de la crisis de la empresa, decidieron refinanciarla con redistribución del importe de los créditos entre los pisos de manera que el importe de estos superaba el precio de venta, según el informe de la administración concursal.