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Esta casa es una ruina (energética): cómo hacer que una vivienda antigua sea autosuficiente y ahorrar 2.000 euros al año

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Imagina que un día una constructora llama a tu puerta y te pregunta si quieres renovar tu casa. Digamos que te asegura que la renovación no te va a costar un solo euro. Bien, ¿no? Por último, piensa que la reforma va a llevar poco más de una semana y que no tendrás que mudarte mientras tanto.

Lo que en principio podría parecer fantasía se ha convertido en una realidad para una parte de los holandeses. En concreto, para los inquilinos con escasos ingresos que residen en las viviendas sociales del país, que han sido testigos de cómo su casa ha dejado de ser una vivienda antigua para convertirse en una autosuficiente en términos energéticos (que produce la misma cantidad de energía que consume). 

La iniciativa parte de un grupo de constructoras y empresas de vivienda social entre las que se encuentra el Grupo BAM, inventora del sistema capaz de convertir una casa antigua en una eficiente rápido y de forma asequible.

El sistema consiste en un 'kit' de partes prefabricadas que se colocan en el exterior e interior de la vivienda sin necesidad de derribar paredes o hacer mudanzas. La constructora se encarga de situar encima del techo un tejado con paneles solares, mientras que en las paredes inserta otras aislantes. Para ello, basta con quitar las tejas y los marcos de las ventanas. 

En el patio trasero de la vivienda se sitúa un pequeño módulo de solo tres metros cuadrados que, conectado a la casa, proporciona calefacción, agua caliente, electricidad y ventilación. Concretamente, los paneles solares del tejado se encargan de generar la electricidad y las bombas de calor situadas en el interior del módulo proporcionan la calefacción y el agua caliente.  

Y todo esto, ¿cómo es posible que sea gratis? Muy sencillo: la factura que tienen que abonar los inquilinos a la constructora sustituye aquella que pagaban a la compañía eléctrica. Lo comido por lo servido. El presupuesto mensual, en la práctica, es el mismo tras la renovación de la vivienda.

Según el grupo BAM, los residentes de las viviendas sociales que han sido renovadas solían pagar unos 2.000 euros al año en calefacción, agua caliente y luz. Después de la renovación, los inquilinos dejan de pagar esa cantidad a las empresas eléctricas y lo destinan a las compañías de vivienda social. Con ese pago, asumen las reformas. ¿Resultado? Una casa mucho más moderna y cómoda a coste cero. 

Las renovaciones se han llevado a cabo ya en 90 viviendas sociales construidas entre las décadas de los 50 y 70. Al presentar todas ellas la misma estructura, a la compañía le ha resultado mucho más fácil diseñar e idear la instalación del 'kit'. De aquí a cinco años, el Grupo BAM espera renovar 111.000 viviendas sociales más, aunque la constructora persigue un objetivo aún más ambicioso. 

Según la compañía, en dos años, la inversión que se necesita para renovar las antiguas viviendas ha pasado de los 130.000 euros por residencia a los 80.000 euros. Si se consigue abaratar aún más el coste de la renovación, hasta lograr una inversión de entre 40.000 y 60.000 euros por vivienda, la constructora podría ofrecer el 'kit' de eficiencia energética al resto de los hogares holandeses - y no solo a las viviendas sociales. 

A pesar de que el proyecto está pensado para Holanda, el consorcio también tiene entre sus planes de futuro exportar la idea a Reino Unido y Francia. Si siguen con la ruta, tal vez en unos años llegue el turno a los hogares españoles.