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Viviendas portátiles: el fascinante mundo de las casas que se extraen como un 'pendrive'

Una casa modular
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

No nos separamos de ellos en ningún momento del día. Se comunican con nosotros desde que nos despiertan hasta que revisamos por última vez las novedades que nos ofrecen antes de dejarlos en la mesilla de noche. Nuestros 'smartphones' nos acompañan a todas partes y por eso ya no podemos vivir sin ellos. 

Ahora bien, ¿nos gustaría transportar nuestras casas a diferentes lugares casi con la misma facilidad que nuestro teléfono móvil? ¿Compraríamos una casa que puede desplazarse a otras ciudades? Los creadores del proyecto Kasita, una vivienda portátil que se podrá trasladar de una urbe a otra con tan solo solicitarlo en una 'app', han desarrollado un método que podría hundir el tradicional negocio de las mudanzas. 

Para conseguirlo, han diseñado un edificio en el que pueden intercambiarse diferentes módulos. Cada uno de los módulos es un apartamento de unos 20 m2 que incluye cuatro pequeñas pero sofisticadas estancias: una bañera, un estudio, un salón y una cocina. 

Así que el 'plug & play' acaba de aterrizar en el mercado inmobiliario, y lo ha hecho precisamente con un toque tecnológico. El blanco, el negro y los grises son los colores predominantes del interior de estas futuristas viviendas de cristal y acero que un camión de mudanzas podrá llevar de una localización a otra incluso con inquilinos dentro. Las casas son inteligentes, y a través de comandos de voz se puede ajustar la temperatura, la iluminación o la música. 

Una mini-vivienda portatil

Pese a que no vaya a ser el domicilio favorito de los más claustrofóbicos, puede que el proyecto Kasita se convierta, dentro de unos años, en un éxito entre los nómadas a los que les apasiona cambiar de aires de vez en cuando o entre los amantes de la tecnología modular, ya que los azulejos pueden intercambiarse.  

Por el momento, se trata tan solo de un proyecto que tomará forma el año que viene, cuando las primeras Kasitas se instalen en Austin. Los creadores planean crear posteriormente una red en Denver, Nueva York, Chicago o Washington D.C. para que estas singulares viviendas conquisten progresivamente en Estados Unidos. 

Uno de los microapartamentos

La idea detrás del proyecto Kasita no es tan nueva como parece en el país de las oportunidades. En Estados Unidos ya hay 20 millones de contenedores de carga que se han convertido en las viviendas de miles de personas. Ahora, esa sorprendente tendencia inmobiliaria se adapta al siglo XXI con el diseño de unas colmenas de tres plantas que podrán albergar diferentes apartamentos portátiles, como si de un 'parking' de vehículos se tratara. 

Como no podía ser de otra forma, la bombilla se le encendió a un ciudadano que ha vivido en una minúscula vivienda. El ideólogo de Kasita es Jeff Wilson, un profesor de Ciencias Ambientales de la Universidad de Huston-Tillotson en Austin, conocido en Texas como el profesor Contenedor (Dumpster). 

No te pienses que el apodo se lo ha puesto algún enemigo del académico: está perfectamente justificado. Wilson emprendió hace un tiempo el Proyecto Contenedor. Se preguntó cómo serán los hogares del futuro cuando seamos 10.000 millones de habitantes en el planeta y pensó que tal vez una caja de grandes proporciones pudiera convertirse en un hogar feliz y acogedor. 

Así que decidió vivir durante un año en el interior de un contenedor de basura de 3 m2 ubicado en la Universidad donde trabaja. Una  sorprendente demostración de que a nuestra vivienda le sobra espacio, aunque tengamos la costumbre de quejarnos por el reducido tamaño de nuestro hogar. 

El creador del proyecto Kasita

Tras esa inolvidable experiencia, Wilson contactó con un diseñador industrial y juntos imaginaron Kasita. "Le dije, quiero que diseñes algo más parecido a un iPhone que a un microapartamento o un contenedor", ha explicado este profesor. 

Cada una de las viviendas es seis más veces más grande que el contenedor donde vivía, así que Wilson está satisfecho con el resultado. Eso sí,  le falta por ver su obra completa cuando se construya el primer edificio, en 2016, con viviendas que planea alquilar por unos 600 dólares (560 euros)

Así que si el año que viene quieres presumir de vivir en un hogar que se conecta a diferentes edificios cual 'pendrive', puedes marcharte a Austin y probar una nueva experiencia.