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Los tasadores podrían perder sus empleos por el big data y los robots

Autor: Redacción

Los avances en big data y la aparición de los robots están ayudando a que la profesión del tasador de una vivienda se automatice cada vez más. El portal americano Zillow señala que sus algoritmos están aprendiendo a capturar no sólo los datos sobre el valor de los pisos de un vecindario, sino también indicadores de precio más sofisticados, como saber si el salón tiene suelo de madera o si la cocina tiene encimera de granito. Y ya hay prestamistas como Freddie Mac que empiezan a sentirse cómodos con operaciones hipotecarias que no involucran a un tasador humano.

Por el momento, este software que utiliza Zillow no se emplea en las valoraciones, pero los futuros hipotecados los usan para saber valorar la casa que se quieren comprar. Y en EEUU los tasadores humanos ya están sufriendo. Durante el boom inmobiliario agentes inmobiliarios y entidades financieras presionaron en muchas ocasiones a los tasadores para que elevaran el valor de las viviendas que se iban a hipotecar, algo que también ha pasado en España. Si no hacían esto, los tasadores podían perder trabajos futuros. 

Así que cuando el mercado se hundió, los tasadores fueron culpados de no proporcionar un control sobre los préstamos concedidos de manera imprudente. La respuesta de los reguladores del mercado fue hacer más difícil la entrada en la profesión. De hecho, en EEUU, pocos jóvenes se hacen tasadores. Por ejemplo, en el estado de Illinois la edad media de un tasador es de 58 años y casi nadie entra para reemplazar a los jubilados. 

La prestamista Freddie Mac en junio pasado comenzó a permitir valoraciones automatizadas para algunos préstamos destinados a refinanciaciones. Dice que planea extender el programa a préstamos de compra de vivienda en los próximos meses, a la espera de la aprobación de su organismo regulador, la Federal Housing Finance Agency (FHFA). 

Los prestamistas están encontrando cada vez más que las estimaciones basadas en programas de ordenador están dando casi tanta protección como las valoraciones de un tasador humano. Y los algoritmos son instantáneos y mucho más baratos. Sin embargo, Andy Higginbotham, un vicepresidente senior de Freddie, señala que el programa de la compañía que renuncia a algunas evaluaciones humanas es aún pequeño y se centra, de momento, en propiedades fáciles de valorar. 

Mientras tanto, la industria de los tasadores se está consolando con la idea de que algunas cosas requieren a un ser humano para entenderse. Por ejemplo, un ordenador no podrá saber si el dueño anterior robó todos los accesorios del baño. Pero Zillow y otras compañías están tratando de probar esa “noción equivocada”. Desde Zillow señalan que sus ingenieros están investigando la galería de fotos proporcionada por agentes inmobiliarios, buscando características interiores que hagan que una casa sea más valiosa que otra. También están trabajando en la apariencia externa de una casa, tratando de enseñar a sus algoritmos a reconocer el atractivo de la acera: un árbol que proyecta sombras sobre el césped delantero, por ejemplo, que hace que los compradores estén dispuestos a pagar más. La compañía planea lanzar el algoritmo este año.

La compañía dice que su tasa de error -la brecha entre su estimación y el precio de venta real- es del 5%, por debajo del 14% cuando comenzó en 2006. Los agentes inmobiliarios y los propietarios de viviendas dicen que las estimaciones de Zillow tienen poder para vender las viviendas. Sin embargo, los detractores señalan que para que los algoritmos funcionen, necesitan casas similares y vendidas recientemente para la comparación. Así que, no funcionarán para viviendas aisladas y situadas en plena montaña.