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Si quieres alquilar tu piso, atento a estos cuatro pasos básicos para evitar contratiempos

Gtres
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Ante un mercado del alquiler boyante, cada vez más propietarios deciden arrendar su vivienda y así obtener una rentabilidad. Para evitar una mala experiencia, es importante que el dueño contempla los derechos y obligaciones que dimanan del contrato. Hay cuatro aspectos esenciales que el casero no debe pasar por alto.

1. Garantías adicionales a la fianza

La mejor manera de evitar problemas futuros es pedir al inquilino garantías adicionales a la fianza. Por ley, el arrendatario debe entregar una mensualidad de renta como fianza, una cantidad que en ocasiones resulta insuficiente para hacer frente a cualquier contingencia que pueda producirse.

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) contempla una garantía adicional a la fianza obligatoria. No obstante, Salvador Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico, recuerda que hace unos meses el grupo parlamentario socialista presentó en el Congreso de los Diputados una proposición de Ley con diversas medidas, entre las que se planteaba establecer ciertos límites cuantitativos a dichas garantías, en función del importe de la renta de alquiler. “La implementación de esta y otras medidas está en la agenda del nuevo gobierno socialista, y se han anunciado cambios legislativos en este sentido”, añade.

Una garantía adicional a la fianza puede ser la contratación de un seguro de alquiler, solicitar otro mes de renta como aval bancario o el afianzamiento personal y solidario por un tercero, que permiten asegurar el cumplimiento de lo pactado sin imponer al inquilino grandes dispendios.

2. La fianza debe depositarse en el organismo correspondiente

Las comunidades autónomas son las encargadas de recoger las fianzas obligatorias para el inquilino. Es decir, la mayoría de las CCAA cuentan con un organismo encargado de custodiar y devolver las fianzas de acuerdo con su propia regulación. Y son los propietarios los encargados de depositar las fianzas en estas instituciones. Por ejemplo, en Madrid el organismo es el IVIMA y en Cataluña, es el Incasol.

El incumplimiento de depositar la fianza en el organismo autonómico conlleva graves consecuencias y en muchas autonomías suponen sanciones económicas. Además, en muchas autonomías es un requisito esencial para que el inquilino pueda disfrutar de la deducción autonómica por alquiler de vivienda habitual en la declaración de la Renta.

3. La domiciliación de los contratos de suministros debe cambiarse

En algunas ocasiones el propietario, como titular de los contratos de suministros, abona los recibos y posteriormente los repercute al inquilino. Pero lo mejor es que directamente sea el inquilino el que gestione el cambio de domiciliación de los recibos a su favor.

De este modo, el casero evita que el inquilino deje de pagar los recibos de luz, agua, etc. Salvador Salcedo recomienda que el propietario mantenga la titularidad del contrato de suministro, domiciliando el pago al inquilino para evitar tener que adelantarle los recibos, lo que le permitirá al arrendador tener un control de los recibos pendientes, pudiendo en caso de impago de los mismos instar de inmediato el desahucio por tal motivo.

4. el casero debe entregar el certificado energético al inquilino

El certificado energético es un requisito obligatorio tanto en el alquiler como en la compraventa de una casa. así, el casero debe facilitar al arrendatario la información objetiva en relación con las características energéticas de la casa. para ello, deberá exhibir y poner a disposición del inquilino una copia del certificado, que tendrá una validez máxima de 10 años.

“Para la obtención del certificado de eficiencia energética, que deberá ir suscrito por un técnico competente, la propiedad deberá contratar los servicios de un profesional habilitado a tal efecto, motivo por el que algunos arrendadores deciden pasar por alto este obligatorio trámite, y ahorrarse dicho desembolso. Otros, los más, desconocen el deber de entregar dicho certificado al inquilino, lo que no les exime de cumplir dicha obligación”, señala Salcedo.

En caso de que el dueño de la casa no facilite el certificado energético al arrendatario se expondrá a una infracción grave que puede conllevar sanciones económicas.

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