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"En 2014 había 44 viviendas certificadas por BREEAM en España y hoy son más de 22.000"

Javier Torralba, director de BREEAM España
Javier Torralba, director de BREEAM España
Autor: Juanjo Bueno

En nuestro recorrido por conocer en profundidad los certificados de sostenibilidad llegamos a BREEAM, un sello de construcción sostenible de referencia en nuestro país. Sus datos lo avalan: solo en 2020 certificó 270 edificios, un 20% más que en el ejercicio anterior, y ha evaluado la sostenibilidad de más de 1.000 desde que hace 10 años se implantase en España.

Javier Torralba de la Fuente es el director de BREEAM ES desde agosto de 2019. Arquitecto y Executive MBA, su experiencia profesional ha abarcado responsabilidades en todo el ciclo de vida del edificio desde la fase conceptual, pasando por el desarrollo del diseño, la ejecución de obra y su posterior operación y mantenimiento.

Este experto en sostenibilidad no es ajeno al sector. Durante los últimos 6 años antes de incorporarse a BREEAM ES, desempeñó las funciones de director Asset Management en Neinver, siendo el máximo responsable de la gestión del portfolio de los centros comerciales de la compañía en España.

¿Cómo puede obtenerse el certificado BREEAM y qué aporta a los distintos actores sector de la edificación en el que tiene presencia?

El primer paso es que los promotores, gestores o responsables de un proyecto quieran construir de forma sostenible. Después, deben contratar un Asesor BREEAM, que son profesionales independientes y reconocidos para dirigir el proceso de certificación de un proyecto. En nuestra web hay un listado completo con el contacto de todos los Asesores con licencia en vigor.

En el momento en el que decide certificar, el promotor sabe que va a conseguir una revalorización de su activo, que va a tener acceso a financiación y subvenciones, tanto públicas como privadas, y que ofrece a sus clientes un edificio de mayor calidad que lo diferencia de su competencia y lo posiciona mejor en el mercado.

Los equipos técnicos y de diseño también se benefician, ya que la metodología BREEAM sirve como herramienta o guía durante todo el proceso de construcción: desde la fase de diseño, pasando por la ejecución, hasta la etapa de post-construcción.

Por último, el usuario final que vaya a vivir o trabajar en un edificio certificado tiene garantizados unos menores costes de mantenimiento y un entorno saludable que cumplirá a la perfección, y durante más tiempo, la labor para la que fue construido.

¿Cuáles son las principales ventajas que tiene este certificado que no se pueden encontrar en otros como Leed, Verde o WELL? Dicho de otra manera, ¿cuáles son los nexos o puntos de apoyo que unen a los cuatro certificados?

Todos los certificados del mercado tenemos la misma filosofía y compartimos el objetivo de transformar el sector para que los edificios que construimos sean menos contaminantes, más respetuosos con el medioambiente, eficientes y saludables. Cuanta más variedad haya, más fácil será para el promotor construir de forma sostenible, ya que podrá escoger la metodología que más se ajusta a sus necesidades.

Por otra parte, uno de los lemas de BREEAM es “pensar global, actuar local” e incide en uno de los elementos que más caracterizan nuestro certificado, siendo el único sello de alcance internacional que adapta su metodología al idioma y la normativa de cada país. Hay otros certificados con dimensión internacional, pero su metodología no tiene en cuenta las normativas técnicas del territorio, y existen otros certificados que son de carácter local, por lo que carecen del alcance y reconocimiento internacional que puede interesar a los promotores que desean comercializar sus activos en el extranjero y que sí aporta BREEAM.

El caso de WELL es un tipo de certificado diferente, ya que se centra exclusivamente en el ámbito de la salud y el bienestar del usuario. BREEAM evalúa 10 categorías distintas, ofreciendo una visión holística y global que tiene en cuenta aspectos como la energía, el ahorro de agua, los materiales o la salud del usuario. En este sentido, WELL tiene el potencial para complementar, reforzar y crear sinergias con un sello de construcción sostenible como BREEAM.

¿Desde que un promotor toma la decisión de optar a este certificado hasta que lo consigue, cuáles son los pasos que tiene que seguir y cuánto tiempo de media transcurre?

Como mencionamos anteriormente, el primer paso es contratar un Asesor BREEAM, cuyo listado y contactos están disponibles en nuestra web. Una vez contratado, el Asesor guía al promotor en los distintos requisitos de la metodología y le asesora para escoger los que más se ajustan a sus necesidades. Después, el Asesor registra el proyecto y envía un informe de evaluación con todos los requisitos que se aplicarán en el edificio. En base al número de requisitos que se cumplen, el proyecto puede optar al certificado y a una de las cinco calificaciones BREEAM: Correcto, Bueno, Muy Bueno, Excelente y Excepcional. Todas ellas se conceden en función del grado de cumplimiento de los criterios BREEAM, pero, en cualquier caso, los edificios certificados son edificios sostenibles que van más allá de las exigencias de la normativa.

Siempre recomendamos la contratación del Asesor y que la estrategia de sostenibilidad se diseñe lo antes posible, ya que de esta manera es más fácil obtener el certificado y se evitan sobrecostes durante la ejecución. Los plazos para la obtención del certificado varían y fluctúan en función del tipo de edificio y del esquema que se aplique. Por ejemplo, algunos proyectos evaluados por BREEAM En Uso, aplicable a edificios ya construidos, se certifican en 6 meses, mientras que hay edificios de obra nueva evaluados por BREEAM Nueva Construcción que pueden tardar casi 2 años en conseguir el certificado final.

¿Durante cuánto tiempo se evalúa la evolución de un edificio certificado BREEAM y por qué tipo de causas se puede perder este sello?

Los certificados de construcción sostenible podemos compararlos con una “foto” del grado de sostenibilidad de un inmueble en el momento en el que se construye. Para evaluar la evolución del edificio a lo largo del tiempo existe el esquema BREEAM En Uso, aplicable a edificios ya construidos y que cada dos años debe renovarse. Este esquema permite al promotor medir la evolución de sus edificios y buscar la mejora constante en materia de sostenibilidad

Además, nuestro equipo técnico realiza las denominadas “verificaciones in situ”. Auditorias aleatorias que se realizan en los proyectos certificados para comprobar que, evidentemente, se cumplen las exigencias recogidas en el informe de evaluación. En caso de que un edificio no cumpliese con todos los requisitos indicados se procedería a rebajar la calificación obtenida o, en última instancia, retirar el certificado.

Otro motivo para eliminar el certificado sería en el supuesto de que existiese alguna sentencia judicial en firme que indicase que una promoción infringió la ley en el momento de ser construida. Afortunadamente nunca se ha llegado a este extremo.

¿En qué medida ha afectado la pandemia al proceso de certificación?

La pandemia ha evidenciado la importancia de la salud y de la sostenibilidad en todos los ámbitos. Hemos notado un incremento en el número de registros y certificados, así como un mayor interés tanto de particulares como de empresas por conocer BREEAM y los beneficios que ofrece la construcción sostenible.

La irrupción de la COVID-19 ha cambiado la manera en la que habitan las viviendas, ¿esta nueva percepción influirá en la otorgación de BREEAM?

Nuestros esquemas se revisan y actualizan constantemente. En 2020 publicamos la última versión de nuestro Manual BREEAM ES Vivienda, aplicable a promociones residenciales, que actualiza y recoge un gran número de requisitos para adaptarlos a las necesidades sociales y medioambientales actuales. Se trata de ofrecer siempre la opción más novedosa y efectiva en materia de sostenibilidad.

Además, todos nuestros esquemas pueden descargarse gratis a través de nuestra web, de manera que cualquiera puede ver que requisitos evaluamos en cada tipo de edificio y, en el caso de los equipos de diseño, pueden aplicarlos en sus proyectos para seguir fomentando una construcción sostenible, que es lo realmente importante.

Desde que se introdujera este sello en España, ¿cuál ha sido su evolución? ¿A pesar de su carácter voluntario no cree que se ha convertido en un certificado “obligatorio” para la comercialización de las promociones residenciales?

Hoy en día lo único “obligatorio” en el mercado es la sostenibilidad. La sociedad está cada vez más concienciada con el cambio climático y los hábitos de vida saludables, así que buscan una vivienda que se ajuste a sus necesidades y vaya más allá de las exigencias normativas. Los certificados de construcción sostenible somos una garantía de que las viviendas cumplen esos requisitos.

BREEAM lleva ya once años adaptado a la normativa española y hemos sido testigos directos del creciente interés por los certificados de sostenibilidad. Por poner un ejemplo, en 2014 había 44 viviendas certificadas por BREEAM en España y hoy son más de 22.000.

¿Considera que los fondos europeos impulsarán la penetración de BREEAM en otros mercados?

Estamos convencidos de que serán un importante impulso para la construcción sostenible en general y para BREEAM en particular. Apostar por la sostenibilidad no es una opción, es una obligación, y más si tenemos en cuenta los importantes retos a conseguir en esta década, así como si consideramos los importantes beneficios para nuestra salud, para el medioambiente y para nuestro dinero que comporta un sello como BREEAM.

La UE va a destinar un 37% de los Fondos NextGeneration para financiar proyectos sostenibles y eso va a provocar que muchas empresas refuercen su apuesta por la sostenibilidad. En el sector de la construcción, BREEAM ofrece la posibilidad de certificar desarrollos urbanísticos y cualquier tipología de edificios y en el caso concreto de España, además de oficinas y viviendas, hemos certificado naves industriales, hoteles, centros comerciales, bibliotecas, hospitales…

¿BREEAM es sinónimo de calidad, de sostenibilidad o de imagen?

BREEAM es ante todo un certificado de construcción sostenible, pero está vinculado a los tres términos que mencionas. Un edificio sostenible no deja de ser un edificio de más calidad, ya que va más allá de las exigencias normativas y que ha sido construido teniendo en cuenta una serie de medidas sostenibles que lo hacen respetuoso con el planeta y con las personas, así como más eficiente también desde el punto de vista económico y de mantenimiento. A esto hay que sumar los beneficios que aporta certificar con BREEAM en la imagen del promotor, que somete sus activos de forma voluntaria a la evaluación y auditoría de un organismo privado e independiente con un excelente prestigio a nivel mundial.

¿Qué supone para los edificios tener este sello?

En primer lugar se revalorizan, ya que se trata de un edificio mejor construido y con menores costes de mantenimiento, lo que se traduce en ahorros mensuales y anuales para sus gestores o propietarios. Por otra parte, los edificios certificados garantizan el respeto medioambiental, ya que deben cumplir una serie de requisitos vinculados con la biodiversidad del entorno, la eficiencia energética, el ahorro de agua, menores emisiones de CO2, la gestión y reutilización de los residuos que genera, etc. Y, en último lugar, cumplen de la mejor manera la función para la que han sido construidos; favoreciendo el bienestar y la salud de las personas que los utilizan.

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