Información sobre vivienda y economía

Santander estudia convertir sucursales cerradas en viviendas

RetailCo
RetailCo
Autor: Redacción

La entidad financiera ha decidido dar un impulso a RetailCo, la compañía creada para gestionar el patrimonio de sus sucursales cerradas. En estos momentos ya cuenta en su cartera con 746 oficinas y la empresa ha decidido explorar nuevas vías de negocio. En este sentido, RetailCo sopesa convertir los locales de estas sucursales en viviendas de alquiler, según adelanta Cinco Días.

Banco Santander decidió crear esta sociedad inmobiliaria para sacar un rédito económico de la gestión del arrendamiento de estos activos. Unos locales que provienen de la reestructuración de su red sucursales y del ajuste de su plantilla, que en julio sufrió 3.572 despidos. El objetivo de la entidad financiera es cerrar hasta 1.000 oficinas, así que el portfolio de RetailCo irá aumentando a lo largo de este año.

La inmobiliaria RetailCo llega para gestionar todo ese patrimonio. Esos 746 activos de los que ya dispone supone superar los 200.000 m2 de superficie comercial bajo gestión.

La entidad financiera se plantea ahora convertir esos locales en viviendas, aunque hasta ahora las actividades que más han apostado por estos activos son los supermercados, negocios de moda, servicios tecnológicos, oficinas de espacios flexibles o locales de última milla.

Hasta el momento, RetailCo ha cerrado contratos de alquiler con compañías como Sanitas, Asisa, Santa Lucía, Calzedonia, KFC, Restalia (grupo de 100 Montaditos o La Sureña, entre otras marcas), Flying Tiger o incluso a bancos como Deutsche Bank y Targo Bank.

Cabe destacar que la sociedad inmobiliaria de Banco Santander no es la única que ha pensado en la reconversión en viviendas de parte de su portfolio. De hecho, la socimi Merlin también apuntó recientemente a esta posibilidad, sobre todo en zonas con mucha demanda y poca oferta de vivienda. Debido a la dificultad de los jóvenes para ahorrar y acceder a hipotecas, existe actualmente una fuerte presión hacia el alquiler fundamentalmente en grandes urbes, donde la oferta es escasa y de baja calidad.