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Estas casas prefabricadas ofrecen una alternativa habitacional a personas sin hogar en Los Ángeles

Este proyecto ocupa una superficie de unos 6.000 m2 y su instalación se completó en solo seis meses

Dan Ursitti | NAC Architecture
Dan Ursitti | NAC Architecture
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Un nuevo proyecto de casas prefabricadas llega para dar un techo a las personas sin hogar. Las firmas estadounidenses NAC Architecture y Bernards han utilizado contenedores de envío para crear apartamentos privados en una instalación de Los Ángeles para personas sin hogar.

Desde hace ya algún tiempo, las autoridades de la ciudad están desarrollando una serie de actuaciones dirigidas a paliar el problema de las personas sin hogar. En un informe de junio de 2020, la Autoridad de Servicios para Personas sin Hogar de Los Ángeles reveló que 66.436 personas sin hogar, un aumento del 12,7% con respecto al año anterior.

Las fórmulas para paliar este problema son muy diversas. Una de las líneas de trabajo en este sentido es la de crear viviendas para estas personas, muchas veces en colaboración con fundaciones y ONG.

El Hilda L Solis Care First Village es el resultado de una de estas actuaciones. Anteriormente conocido como el Proyecto de Vivienda Provisional de Vignes Street, está ubicado en un espacio de 1,7 hectáreas en el centro de Los Ángeles . El complejo lleva el nombre de Hilda L Solis, quien preside la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles.

NAC Architecture y Bernards trabajaron en colaboración con el Departamento de Obras Públicas del Condado de Los Ángeles. “En este esfuerzo conjunto intensivo, el equipo de NAC trabajó en estrecha colaboración con el contratista general, los proveedores de edificios modulares y el grupo dedicado de gerentes de proyectos del Departamento de Obras Públicas del Condado de Los Ángeles. El diseño, los permisos y la construcción se superpusieron y completaron dentro de los cinco meses posteriores a la aprobación de los fondos por parte de la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles”, señalan los arquitectos en su página web.

Propiedad del condado, el sitio anteriormente tenía un estacionamiento y estaba programado para convertirse en un área de preparación para la construcción de una nueva cárcel que reemplazara la Cárcel Central de Hombres con servicios de vivienda. En 2019, los planes cambiaron, ya que los funcionarios comenzaron a explorar opciones para usar el sitio para viviendas para personas sin hogar. El momento clave fue cuando llegó la pandemia de coronavirus. En este nuevo contexto, se hizo todo lo posible para acelerar los tŕamites para satisfacer la gran necesidad de las personas que viven en las calles de Los Ángeles en medio de una crisis sanitaria como la vivida. 

Como el terreno de la zona era irregular, el equipo concibió una serie de estructuras de un solo nivel y un par de edificios de varios niveles. Se utilizaron tres componentes modulares diferentes: contenedores de envío reutilizados, unidades prefabricadas con marco de madera y unidades móviles, que se apilan unas sobre otras. El resultado, unos edificios pintados de blanco y en tonos brillantes de amarillo y naranja.

Los elementos modulares, que pudieron construirse fuera del sitio, ayudaron a acelerar el proyecto. Con una superficie de 5.946 m2, la instalación se completó en seis meses. Ofrece 232 unidades de vivienda, junto con un edificio común que cuenta con una cocina comercial, área de comedor, lavandería y espacios administrativos. Para que los contenedores de carga fueran aptos para ser habitados, el equipo cortó grandes ventanales y aisló completamente las paredes y el techo. Cada contenedor tiene dos unidades de vivienda que miden 12,5 m2.

Ya en el interior, cabe destacar que los apartamentos están equipados con cama, microondas, mininevera, pantalla plana y baño privado. Los contenedores de envío fueron reacondicionados por Crate, una empresa de California especializada en viviendas modulares.

La instalación abrió en abril de 2021 y alcanzó su límite máximo de ocupación en solo un mes. Según el sitio web de Hilda Solis, el proyecto tuvo un coste 57 millones de dólares (unos 48,6 millones de euros al cambio actual), de los que el 90% provinieron de la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica para el Coronavirus (CARES) del gobierno federal.