Inscribir una vivienda en el Registro de la Propiedad no es obligatorio pero sí recomendable, ¿cuándo cuesta este proceso?
Cuánto cuesta registrar una propiedad
Freepik

El Registro de la Propiedad es una institución pública en la que se inscriben los bienes inmuebles, quedando así constancia de la titularidad de una vivienda, de los cambios de propietario que se produzcan y de su situación jurídica.

Esta inscripción aporta seguridad jurídica frente a terceros, por lo que, al comprar un inmueble, es muy recomendable realizar este trámite. De lo contrario, podrías tener dificultades para hipotecar o para vender. En este artículo te explicamos cuánto cuesta el registro de una propiedadqué documentos hacen falta. 

¿Cuánto cuesta registrar una propiedad?

Estos aranceles están regulados por el Real Decreto 1427/1989, y establecen importes decrecientes por tramos. Es decir, a propiedades de menor valor se les aplica un porcentaje más alto por cada tramo inicial, y a propiedades más caras se les aplica un porcentaje menor en los tramos superiores. Las tarifas oficiales vigentes son las siguientes:

En cualquier caso, la normativa fija que el coste total nunca será inferior a 24,04 euros ni superior a 2.181,67 euros.

¿Cómo calcular el precio del Registro de la Propiedad?

Imagínate que acabas de comprar una vivienda por valor de 150.000 euros. Teniendo en cuenta las tarifas mencionadas anteriormente, el coste total es la suma de estos importes:

24,04 + 42,07 + 37,56 + 67,42 = 171,09 euros

Los primeros 24,04 euros harían referencia a los primeros 6.010,12 euros, y los siguientes tres valores corresponderían a las siguientes escalas de precios, hasta llegar a los 150.000 euros.

Para que te hagas una idea, el coste del Registro de la Propiedad depende del valor declarado del inmueble en la escritura de compraventa, siendo la media entre 200 y 600 euros.

Factores que influyen en el precio del registro de una propiedad

Aunque el arancel del Registro de la Propiedad está regulado, el coste final no es igual en todos los casos, dependiendo, como hemos visto, del valor del inmueble. Esto cobra aún más relevancia si tenemos en cuenta la subida del precio de la vivienda, porque en mercados más caros, el valor escriturado suele ser mayor y, por tanto, también el coste del registro es mayor.

De hecho, idealista indica que, a cierre de 2025, los precios en entornos urbanos son un 99% más altos que en zonas rurales, lo que se traduce en más gastos de registro en ciudades.

¿Qué documentos se necesitan para registrar una propiedad?

Para inscribir una vivienda en el Registro de la Propiedad, son necesarios los siguientes documentos:

  • Escritura de compraventa: En la notaría, una vez se firma la escritura de compraventa, recibes una copia autorizada que acredita que eres el nuevo propietario de la propiedad.
  • Justificante del pago de los impuestos: Hay que presentar el justificante correspondiente a la transmisión. Si la vivienda es de segunda mano, corresponde el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP); y si la vivienda es nueva, en su lugar se aporta el pago del IVA y del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD).
  • Plusvalía municipal: En caso de que la operación genere impuesto de plusvalía, se debe presentar el justificante de haberla abonado.
  • Documentos de identidad: Son necesarios los DNI o NIE del comprador y vendedor, y en algunos casos, indicar la referencia catastral de la propiedad.

¿Por qué es aconsejable registrar una vivienda?

Registrar una vivienda es recomendable porque:

  • Acredita tu propiedad de forma pública, dificultando que otra persona pueda vender o negociar con la vivienda como si fuera suya.
  • Hace visibles las cargaspor ejemplo, hipotecas, embargos o servidumbres, ayudándote a detectar problemas y a protegerte frente a posibles cargas ocultas o reclamaciones de acreedores del vendedor.
  • Facilita cualquier trámite futuro, como comprarvender, donar o heredar. Por ejemplo, si vas a financiar la compra de una vivienda, los bancos exigen que esté inscrita, ya que el inmueble actúa como garantía de la hipoteca.