La arquitectura es el arte del equilibrio porque debe conciliar la creatividad con la funcionalidad y la técnica, lo visual con lo cómodo. Uno de los arquitectos españoles que mejor ejemplificó la simbiosis de todos estos atributos fue el posmodernista catalán Ricardo Bofill (1939-2022).
Ricardo Bofill Leví nació en Cataluña y llevó sus proyectos y trabajos por todo el mundo: India, China, Rusia, Estados Unidos… En 1963 fundó en Barcelona el reconocido Taller de Arquitectura, que iba más allá de este campo artístico. Bajo un mismo estandarte, reunió a un equipo multidisciplinar de arquitectos, ingenieros, urbanistas, sociólogos, poetas, directores de cine y filósofos que buscaban cambiar la arquitectura. En este artículo viajaremos por sus obras más icónicas.
Barrio Gaudí, Tarragona (1968)
El Barrio Gaudí de Reus fue el primer trabajo del Taller de Arquitectura en el diseño urbano a gran escala. Consiste en un conjunto de viviendas proyectadas para ser accesibles a las clases populares, ya que su fin fue el de paliar el déficit de unidades residenciales provocado por las oleadas inmigratorias de los años sesenta. El desarrollo pretendía ser una alternativa a los entonces populares bloques ‘corbusianos’.
Castillo de Kafka, Barcelona (1968)
Se trata de un complejo de apartamentos a las afueras de Barcelona, en el área de Sant Pere de Ribes. Se diseñó como homenaje al escritor praguense autor de la legendaria ‘Metaformosis’, Franz Kafka, y consta de 90 casas, piscina, sauna, bar y restaurantes.
El edificio se conforma mediante la unión de cubos prefabricados que se basan en dos ecuaciones matemáticas que generan su ubicación en relación a las torres de circulación vertical y el diseño general del sitio.
Xanadú, Alicante (1971)
Xanadú, en Calpe, fue concebido como un prototipo de Ciudad jardín vertical que se integra con el paisaje rocoso del acantilado. Su estructura se adapta al terreno, con diferentes niveles conectados por rampas y escaleras, lo que crea una sensación de laberinto.
Destaca por sus formas geométricas y escultóricas, combinando cubos, prismas y cilindros. Aunque se inspira en el neoclasicismo y la geometría, incorpora un toque surrealista y posmoderno, incluso pueden evocar lejanamente a Japón. Los apartamentos están orientados para ofrecer vistas del mar Mediterráneo y el Peñón de Ifach.
La Muralla Roja, Alicante (1973)
Inspirado en la arquitectura popular del Mediterráneo árabe, Bofill creó, también en Calpe, una laberíntica ciudadela de 50 apartamentos frente al mar con pasillos que recuerdan a los decorados de la primera temporada de ‘El Juego del Calamar’.
Su perfecta geometría, su cromatismo cambiante en patios y escaleras, su ubicación en lo alto de un acantilado y su singular apariencia la han convertido en uno de los edificios más fotografiados de España.
Walden 7, Barcelona (1970-1975)
Ubicado en la avenida de la Industria, San Justo Desvern (Barcelona), es un ejemplo magnífico de la arquitectura modular española. El proyecto nació en 1970 y originalmente se denominó Ciudad del Espacio. Se inspiró en la obra de ciencia ficción del autor Burrhus Frederic Skinner, Walden dos.
El proyecto original consistía en la construcción de varios edificios, pero por motivos económicos solo se pudo construir uno. Su objetivo era simular una pequeña ciudad en vertical, con casas y pisos, calles, tiendas, etc. La mitad de la superficie en planta se destinaría a usos comunitarios, circulaciones y jardines. De esta forma, aún con una densidad relativamente alta, se podía contrarrestar por el espacio en vertical.
El edificio tiene 16 pisos de altura (incluyendo la terraza), y su superficie es de 31.140 m2. Lo formaban inicialmente 446 viviendas y actualmente residen en él unos mil doscientos vecinos.
La Fábrica, Barcelona (1973-1975)
La Fábrica es uno de los edificios más icónicos del arquitecto, ya que también fue su propio estudio. En 1973 Ricardo Bofill encontró una fábrica de cemento abandonada, con más de 30 silos subterráneos, galerías y salas de máquinas enormes, y decidió convertirlo en la sede del Taller de Arquitectura.
El trabajo de remodelación duró dos años, pero los resultados fueron sorprendentes. Transformó un edificio inerte, gris y lánguido en un complejo exuberante, metafísicamente creativo y vivo.
Les Espaces d’Abraxas, Noisy-le-Grand (1978-1983)
Diseñado por el arquitecto español Ricardo Bofill e inaugurado en 1983, está considerado un ejemplo notable de arquitectura posmoderna y destila un aura anacrónica inspiración neoclásica que lo han convertido en el telón de fondo de películas como Los Juegos del Hambre. Consta de 730 viviendas en tres edificios: el Teatro al oeste, el Arco en el centro y el Palacio al este.
Los arquitectos que han dejado huella en la vivienda en España.
77 West Wacker Drive, Chicago (1992)
Bofill también dejó su huella en la ciudad que inventó los rascacielos: Chicago. Fue el primer edificio de este tipo del arquitecto catalán. Tiene 51 plantas, una altura de 204 metros y unos 87.700 m2 de superficie interior.
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