Una casa contemporánea en Osaka que apuesta por el cedro y las vigas expuestas

La denominada Casa en Saidera se encuentra en un terreno con una planta compleja y apuesta por dos alturas con techo a dos aguas y vigas expuestas para regular la humedad
La Casa en Saidera en Osaka, Japón, ha sido diseñada para una familia de 5 miembros.
Casa en Saidera Benjamin Hosking

En Japón, en la llanura aluvial de Osaka, formada en el río Yodo, existe la necesidad de regular la humedad interior en las viviendas. Para ello, se emplea el método 'shinkabe'. el cual se rige por un postulado estructural básico: dejar las vigas y pilares verticales y horizontales expuestos.

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Dicha disposición exime a los paramentos de introducir capas de acabado superfluos, optimiza la sección útil de los muros y concede al soporte de madera la capacidad de absorber o liberar vapor de agua según la estación del año. De esta manera, la visibilidad de la estructura genera un orden métrico que dota de legibilidad al espacio interior. 

Esta técnica tradicional proporciona estabilidad física e integridad formal a la vivienda contemporánea frente a la estandarización periférica de la urbe, y ha sido aplicada en la creación de la denominada Casa en Saidera.

El interior mantiene elementos tradicionales como mamparas shoji de papel washi.
Mamparas shoji Benjamin Hosking

Cedro carbonizado y natural

Casa en Saidera se ubica en un terreno con una planta compleja, descrita en la planificación urbana local como “parcela en forma de mástil de bandera”. Este tipo de terreno presenta un corredor de acceso angosto desde la vía pública que remata en un polígono posterior de mayor superficie. 

La respuesta del arquitecto Akio Isshiki ante esta complicación espacial ha consistido en diseñar un volumen compacto de dos niveles coronado por una cubierta a dos aguas, diseñado para un núcleo familiar de cinco integrantes. La propuesta, según el arquitecto, “renuncia a la ornamentación superficial para concentrar su fuerza en la claridad de los enlaces constructivos”.

El método Shinkabe deja a la vista vigas y pilares en el interior.
Método Shinkabe Benjamin Hosking

La fachada exterior muestra una alternancia rítmica de piezas de cedro natural y paneles tratados mediante carbonización. Esta dualidad polícroma obedece a razones de durabilidad constructiva. El revestimiento carbonizado genera una costra de carbón vegetal que protege la madera contra la putrefacción, los xilófagos y la acción climática. 

El arquitecto dispuso el cedro en estado natural en las zonas colindantes al umbral de acceso principal. El objetivo de esta zonificación material consiste en evitar la transferencia de residuos carbonosos hacia las vestimentas o la piel de los habitantes durante los tránsitos diarios.

Una capa de cedro natural es utilizada en el techo de la primera planta y como suelo en la segunda.
Suelo y techo Benjamin Hosking

La economía de recursos define el sistema de forjados. Las cotas de altura se mantuvieron reducidas, permitiendo que una sola capa de tablas de cedro ejerza una función bidireccional. Este plano de madera sirve de pavimento para las estancias del segundo nivel y configura el cielo raso visible desde la planta baja, prescindiendo de subestructuras adicionales.

Fluidez en el espacio 

La distribución interior organiza la cocina y el comedor en la posición central de la planta baja. Hacia uno de los costados se despliega una estancia de carácter tradicional que integra un nicho tokonoma para la exposición de plantas u objetos artísticos. 

El nicho tokonoma es un espacio para exhibir obras de arte y flores.
Nicho tokonoma Benjamin Hosking

En la planta de abajo, una ventana situada a ras de suelo que permite a las contraventanas plegarse en la hendidura de un banco construido a medida. Las ventanas al ras del suelo brindan la perspectiva de amplitud y continuidad en el suelo.

Las transiciones espaciales incluyen un engawa en el margen oriental de la propiedad. Esta pasarela exterior de madera actúa como un umbral entre el interior de la casa y el jardín. 

Otros elementos tradicionales como las esteras de tatami se emplean en la planta baja abierta con comedor.
Tatami Benjamin Hosking

En la planta superior, los dormitorios incorporan puertas móviles que se deslizan por los marcos de la casa. Las columnas y vigas suprimen marcos convencionales. Esta estrategia arquitectónica busca contrarrestar la desaparición paulatina de los espacios tradicionales, propiciada por los cambios en hábitos de las ceremonias familiares. 

Sin embargo, merece la pena conservar elementos tradicionales como las mamparas shoji de papel washi y aplicar el método shinkabe, de esta forma el proyecto consolida una tipología habitacional adaptada al siglo XXI.

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