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El impacto del Brexit en el mercado inmobiliario 'prime' español

Alexander Vaughan, socio director de Lucas Fox, opina sobre el Brexit

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Hace tres años y medio, cerca de 16 millones de británicos votaron a favor de permanecer en la Unión Europea. Sin embargo, el 31 de enero, el Reino Unido se marchará, lo que dará lugar a una generación de muchos súbditos británicos que, no abandonando su país, vivirán en él descontentos y frustrados ante la perspectiva de no formar parte del que, posiblemente, sea ahora mismo el mayor club multicultural del mundo.

¿Pero qué ocurre con los que sí puedan permitirse huir de ese nuevo Reino Unido aislado, optando por establecerse en un país que sí permanece en la UE?

Datos de la OCDE de 2018 mostraban un récord de 75.500 personas saliendo del Reino Unido para solicitar pasaporte y residencia en algún país comunitario, y se espera que la cifra total para el año 2019 muestre por lo menos 85.000. Hacía años que no se veía tal diáspora de británicos hacia otros países.

España, destino predilecto

Por su coste y calidad de vida, clima y servicios, España es uno de los destinos principales para esta ola migratoria. Según el Ministerio del Interior, a finales de 2019 había poco menos de 366.000 británicos registrados en nuestro país, lo que supone un aumento del 10% con respecto a las cifras de 2018 y los sitúa en la tercera posición por nacionalidad de extranjeros en España.

Para muchos de estos súbditos de Reino Unido, la compra de una vivienda ha sido la opción que han escogido para, Golden Visa mediante, tener un punto de apoyo permanente en España. Algo que posibilitan unos precios todavía competitivos en comparación con otros países europeos, unidos a tasas hipotecarias que oscilan entre el 1,55% hasta tipos variables del 1,15% por debajo del Euribor.

Las localidades con mayor 'appeal' para el comprador británico siguen siendo Barcelona y Madrid.

Si bien lideró el cambio de tendencia del mercado en 2014 y no ha perdido en atractivo internacional, la capital catalana ha experimentado, durante los últimos doce meses, una ligera desaceleración de los precios. En 2020 será sin duda escenario de operaciones por parte de inversores británicos que buscan capitalizar precios asequibles en una de las ciudades más ‘in’ del mundo. Y es que en la capital catalana sigue siendo posible, por 500.000 euros, adquirir un apartamento de tres dormitorios recién renovado en un edificio del corazón del Eixample. ¿Alguien se imagina una operación con similar Budget en París o Berlín?

Por su parte, los precios de los inmuebles en Madrid ya han sobrepasado el pico de 2007 en más de un 6% (casi un 27% en el exclusivo barrio de Salamanca), pero, de nuevo, la capital de España aúna precios enormemente competitivos respecto a otras capitales europeas, junto a una gran cantidad de proyectos vibrantes como la apertura del nuevo Hotel Four Seasons en Sol, o los grandes proyectos de regeneración urbana de Charmartín. ¿Se imaginan comprar un apartamento histórico renovado cerca del Palacio de Buckingham por sólo medio millón de euros? En Madrid es posible hacerlo en la lujosa zona de Palacio real. ¡Y con mejor clima!

Málaga y Alicante, los clásicos

Marbella y la Costa del Sol pusieron por primera vez a España en el mapa para muchos británicos, seducidos por el sol de todo el año, el estilo de vida relajado y un toque de glamour. Y, si bien esta área acogió a menos compradores británicos durante los años posteriores al referéndum, con el Brexit se espera que su romance vuelva a reverdecer e incluir, en el mismo, la ciudad de Málaga que, en la última década, ha experimentado un cambio y crecimiento sin precedentes en la que fuera, otrora, somnolienta ciudad portuaria.

La provincia de Alicante es el otro gran clásico de la presencia británica en el censo español. Sus precios bajos --aunque en constante crecimiento--, el aumento de las operaciones de venta y una calidad de vida inigualable han hecho que Alicante sea actualmente considerada como uno de los puntos clave para la futura inversión extranjera.

Más allá de clásicos y metrópolis

El interés de compradores británicos por el mercado inmobiliario español no se detiene en sus dos destinos clásicos, Marbella y Alicante, y en sus dos grandes metrópolis, Madrid y Barcelona, sino que, cada vez más, se extiende a otras localidades.

Ejemplo de ello es Girona, que ha experimentado algunas de las mayores subidas de precios de los últimos años, gracias, entre otras cosas, a su premiada gastronomía, su reputación como meca del ciclismo y su proximidad a la Costa Brava. Las propiedades en su precioso centro urbano están muy demandadas y son difíciles de conseguir y, fuera de la ciudad, las masías son codiciadas por compradores internacionales que buscan un cambio de estilo de vida o emprender un negocio rural.

Mahón es otra de esas atractivas ciudades del Mediterráneo que atraen el interés de más y más tránsfugas del Brexit. Cuenta con el puerto natural más grande de Europa y su arquitectura refleja el legado de la ocupación británica durante el siglo XVIII. Las terrazas de las cafeterías ocupan casi todos los espacios disponibles, lo que hace de la capital menorquina un lugar ideal para disfrutar de un estilo de vida relajado. Y, en términos de precios, estamos hablando de que por algo de 400.000€ es posible adquirir un ático de tres dormitorios en pleno centro, a un paso del puerto y la playa.

Vigo, nuevo objetivo británico

Vigo es la ciudad más grande de Galicia, la más meridional de las Rías Baixas, un área de cuatro entradas fluviales distintas en la costa atlántica que comparten una rica vida marina y uno de los paisajes más bellos de España. Pero nadie iba a imaginar que esta bella localidad, enclavada entre el mar y un escarpado paisaje, fuera a captar la atención de compradores británicos –habitualmente ligados a localidades de sol y playa-- atraídos por la historia y la calidad de vida esta largamente subestimada ciudad, todavía con precios interesantísimos para la compra de viviendas de alto standing.

¡Hola! Soy Alexander Vaughan, abogado británico y uno de los co-fundadores de la inmobiliaria de lujo Lucas Fox. Son tiempos interesantes para el sector inmobiliario español, con varios indicadores positivos, un importante nivel de demanda tanto nacional como internacional y la creciente importancia de España en el escenario de inversión global.

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