Información sobre vivienda y economía

El covid-19 y cómo el residencial ‘prime’ ha salido fortalecido de la pandemia

Lucas Fox
Lucas Fox

La crisis del covid-19 ha supuesto, sin duda y a nivel de nuestra historia, una de las mayores disrupciones en nuestro estilo de vida. Alexander Vaughan, socio director de Lucas Fox, habla sobre cómo a diferencia de otros segmentos, el residencial prime de nivel medio alto y alto se ha beneficiado de esta situación.

Los diferentes sectores económicos han experimentado, cada uno a su manera, fuertes impactos. Unos se han visto gravemente afectados y otros beneficiados por el nuevo comportamiento del consumidor. El sector inmobiliario también se ha comportado de manera desigual y a diferencia de otros segmentos, el residencial prime de nivel medio alto y alto saldrá airoso de la pandemia.

 Digitalización y distancia

El confinamiento ha acelerado el proceso de digitalización de muchos sectores económicos, generando cambios con una celeridad extraordinaria. Cambios que, normalmente, se habrían llevado a cabo en 5 años y que, dado el contexto, se han implementado en menos de 8 semanas.

Esta digitalización ha permitido que muchas empresas hayan tomado medidas de flexibilización laboral y teletrabajo. Las personas ya no se encuentran circunscritas a vivir en un lugar próximo a su centro de trabajo, sino que pueden ser productivas desde cualquier emplazamiento donde haya una conexión a Internet.

La combinación de confinamiento y teletrabajo ha planteado en muchos la perspectiva de un cambio de residencia, lo que se ha traducido en que se ha reforzado la demanda inmobiliaria en zonas de menor densidad urbana, viviendas más amplias y en contacto con el mar o la naturaleza. Áreas periféricas y costeras.

Áreas que, aun encontrándose relativamente cerca de las grandes ciudades, ofrecen un entorno más natural, menos denso, donde se puede contar con espacios más amplios por el mismo precio que en las ciudades de origen.

La línea entre casa y oficina, casa y gimnasio o casa y espacio de ocio, se ha difuminado totalmente, y hemos convertido nuestros hogares en un espacio mucho más polivalente de lo que era antes, lo que ha tenido un efecto directo en la tipología de producto inmobiliario demandado.

Precios estabilizados

Asimismo, la particularidad de la situación actual ha llevado a una estabilización de los precios. Si bien los momentos de incertidumbre suelen llevar a la paralización en la toma de decisiones, con un efecto negativo sobre los precios, la situación actual ha llevado a estabilizar los precios en determinadas regiones, especialmente en aquellas que cuentan con el stock más demandado.

Salir al mercado en el momento adecuado, y con el precio correcto, es un factor muy importante, dado que las primeras semanas de comercialización son clave para una venta exitosa allá donde un excesivo transcurso del tiempo suele jugar en contra de un proceso eficiente de venta, debido a la posible sobreexposición del producto.

Jardín y privacidad, los grandes protagonistas

Hemos detectado un gran incremento en la demanda de viviendas unifamiliares de al menos 300 m2, con cuatro o más dormitorios, además de despacho o estudio para trabajar, y con jardín y piscina privada, reduciéndose, en cambio, la demanda de viviendas adosadas, ya que generalmente carecen de piscina y el jardín suele ser muy reducido.

En el caso de apartamentos, se buscan principalmente áticos con gran terraza o plantas bajas con jardín. O, al menos, que la comunidad cuente con zona ajardinada y piscina.

Se trata, en definitiva, de opciones que dispongan de espacios al aire libre, balcones, terrazas, patio, jardín, etc.

La mayoría de los clientes, por otro lado, dan valor al hecho de que la vivienda esté bien conectada con los servicios (tiendas, centros comerciales, escuelas…) y con la ciudad, presumiblemente por ser clientes que se mudan desde la urbe y quieren ganar espacio sin renunciar a la comodidad de tener todos los servicios metropolitanos cerca.

Auge de la obra nueva

La actual situación ha traído consigo un auge de la obra nueva. Prueba de ello, un informe elaborado recientemente por Sociedad de Tasación, que indicaba que el precio de la vivienda de obra nueva en España ha subido en 2020 a su cifra más alta desde 2010, situándose en los 2.472 euros/m2. Una cantidad que, además, acorta distancias con los máximos de 2007, de 2.905 euros/m2.

Los inversores y compradores que, además del capital, dispongan de flexibilidad temporal, sabrán que les puede interesar mucho más adquirir un proyecto en construcción, ya que la obra nueva ofrece mayor calidad que la segunda mano. Algo muy tenido en cuenta por parte de quien invierte buscando beneficiarse de un menor coste de reposición y de mejores perspectivas de 'capital growth'.

¡Hola! Soy Alexander Vaughan, abogado británico y uno de los co-fundadores de la inmobiliaria de lujo Lucas Fox. Son tiempos interesantes para el sector inmobiliario español, con varios indicadores positivos, un importante nivel de demanda tanto nacional como internacional y la creciente importancia de España en el escenario de inversión global.