Se han cumplido dos años de la entrada en vigor de la ley de zonas tensionadas, lo que ha permitido limitar los precios del alquiler en municipios con alta presión inmobiliaria como Barcelona. La regulación, que empezó a aplicarse en marzo de 2024 y ya afecta a 271 municipios catalanes, tiene el objetivo de contener la escalada de los alquileres y facilitar el acceso a la vivienda en las zonas más saturadas. Sin embargo, expertos como Robin Decaux, CEO de Equito, señalan que la demanda continúa superando con claridad la oferta de viviendas en alquiler, especialmente en los principales núcleos urbanos. Una situación que provocará que los precios sigan al alza.