Tener mascota es una costumbre muy española: en más del 40% de los hogares existe algún animal doméstico al cuidado de los miembros de un núcleo familiar.
"Hasta que la muerte nos separe" es una de las frases más populares, pero es una realidad que muchos de los matrimonios no duran toda la vida. Uno de los conflictos más frecuentes tras un divorcio es qué pasa con la vivienda que se compartía, algo que se complica si la casa tiene hipoteca.
En los divorcios con niños es casi norma que la madre se quede en la casa familiar al asumir la custodia de los hijos y que el padre no pueda hacer uso de ella aunque esté a su nombre o incluso tenga que seguir pagando la hipoteca él sólo, lo que unido a la pensión alimenticia le coloca en una situa
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