En los últimos años, y ante el aumento de viviendas ocupadas en España, ha surgido un fenómeno curioso: cada vez más personas se plantean comprar casas con okupa, atraídas por su precio inferior al de mercado. El volumen de viviendas sin posesión que están a la venta creció un 4,6% en un solo trimestre, según un estudio de idealista. Santiago Thomás de Carranza, socio director del despacho Thomás de Carranza Abogados, señala que comprar una vivienda ocupada implica, en muchos casos, adquirirla prácticamente a ciegas y sin hipoteca. A veces toca negociar con los okupas y ofrecer una compensación económica para que abandonen el inmueble, otras veces toca ir a juicio.