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Ikea advierte de la peligrosidad de sus cómodas Malm después de la muerte de dos bebés

Autor: Redacción

Ikea ha advertido a sus clientes de la potencial peligrosidad de las cómodas de la línea Malm después de que dos bebés muriesen aplastados el año pasado por la caída de estos populares armarios. La compañía se ha visto obligada a ofrecer de manera gratuita un kit de anclaje a la pared a los 27 millones de estadounidenses que lo tienen en sus hogares después de que la Comisión de Seguridad y Protección al Consumidor de EEUU (CPSC, según sus siglas en inglés) investigase la muerte de los menores. En España, Ikea también realizará esta campaña de concienciación sobre la seguridad en el hogar.   

El problema de inestabilidad afecta a las cómodas modelo Malm de 3, 4 y seis cajones. Según los expertos de seguridad que han analizado el caso afirman que, de no contar con la sujeción apropiada, estas cajoneras se pueden vencer con relativa facilidad y suponer un riesgo para los más pequeños de la casa. 

El primer accidente sucedió en febrero de 2014, cuando un pequeño de solo dos años falleció después de que una cómoda de seis cajones se le cayese encima. El segundo caso también le costó la vida a un bebé de 23 meses que quedó atrapado debajo de uno de estos armarios. 

Además, la compañía ha recibido al menos otras 14 denuncias de incidentes similares, pero sin víctimas. Desde que el mueble se empezó a comercializar en EEUU en 1989, Ikea ha registrado otros tres casos de muertes relacionadas con las cajoneras Malm, según revela la página de la CPSC.  

Patty Lobell, la directora comercial de Ikea en Estados Unidos, ha emitido un comunicado en el que expresa “la profunda tristeza de la compañía ante estas muertes” y ha urgido a los propietarios de los muebles afectados por este defecto a que recojan cuanto antes los kits de anclaje “para prevenir futuras tragedias”.

Esta no es la primera vez que un producto de Ikea necesita ser reparado o es retirado del mercado por las autoridades de consumo estadounidenses por suponer un peligro para los niños. A principios de 2015 la compañía retiró 169.000 colchones de cuna de la línea VYSSA por riesgo de que los bebés quedaran atrapados

También este año Ikea también reembolsó el coste de 75.000 puertas de seguridad infantil de los modelos Patrull Klamma y Patrull Smidig porque los anclajes eran insuficientes para aguantar el peso de los menores, lo que podía provocar caídas.

Además, en 2014 también se retiró de la venta el columpio Gunggung –y  se compenso económicamente a sus 2.300 propietarios– porque se podía romper con facilidad “suponiendo un riesgo de lesiones graves”.