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No te creas Picasso: sigue estos 8 consejos si no quieres liarla con el color cuando pintes tu casa

Autor: houzz

Ya tienes el rodillo listo pero no una idea clara del color que quieres. No te precipites y evitarás errores. Además de una cuestión de gusto, el color ideal para un espacio depende de otros factores, como el tamaño de la estancia, la luz, el estilo de los muebles, textiles y complementos o el propio acabado de la pintura.

También es bueno tener en cuenta los avances tecnológicos, que facilitarán mucho las tareas para elegir el tono adecuado. Aprende, en 8 sencillos pasos, todo lo que tienes que saber antes de pintar tu casa:

1. Luz y color son inseparables
El tono que elijas ha de ser adecuado a la cantidad de luz del espacio. Por ejemplo, aunque las habitaciones luminosas puedan permitirse el uso de tonos oscuros, los más claros serán los que mejor van a reflejar la luz natural, dando al espacio mayor claridad y amplitud visual. Elige esos colores profundos en espacios menos luminosos y de dimensiones no muy grandes.

Consejo Houzz. La orientación también influye en cómo un color va a sentar en tu casa: una habitación con pocas horas de sol directo resultará fría pintada de blanco –el color aparentemente más luminoso. En este caso, decántate por un tono más cálido, como un crudo o crema.

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2. Brillante o mate: el acabado de la pintura es determinante 
Las pinturas mates disimulan muy bien los defectos de la pared y son más depuradas, pero también resultan más difíciles de limpiar. 
Por su parte, las superficies satinadas o brillantes reflejan la luz y amplían visualmente el espacio. 

Consejo Houzz. Si buscas algo práctico, una pintura brillante siempre será más resistente a la limpieza. ¿Reparos? No están tan de moda y requieren paredes en perfecto estado para lucir en todo su esplendor.

3. El color elegido debe ‘llevarse bien’ con el resto de muebles, telas y complementos 
Es fácil enamorarse de un color de tendencia, pero antes de lanzarse a comprar unos cuantos litros, piensa en conjunto. De lo contrario, te verás obligado a comprar nuevos muebles… o a volver a pintar en otro color.
En líneas generales, si las piezas de mobiliario son coloridas y en tonos oscuros, opta por colores suaves en las paredes, que no compitan con ellas. Por el contrario, si se trata de un mobiliario neutro o de estética minimalista, un tono destacado en las paredes dará mayor personalidad a la habitación.

Consejo Houzz. La elección de un color determinado puede favorecer o perjudicar el estilo de una vivienda. Por ejemplo, un piso estándar va a enriquecerse con colores elaborados o con gamas desgastadas; uno de estilo rústico, con colores de inspiración natural.

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4. Antes de elegir un color, define qué va (y qué no va) contigo
En ocasiones, sabemos que no queremos seguir con ese blanco sin estilo que nos ha acompañado durante décadas, pero ignoramos qué le quedaría bien a nuestra casa. Déjate inspirar, investiga y, cuando tengas una selección de colores y posibles ideas de aplicación, imagina cómo quedarían en nuestras paredes, aunque sin poner una sola gota de pintura en ellas (por el momento).

Consejo Houzz. Para algunas personas, elegir el blanco no es pintar. Sin embargo, es un tono fundamental en los ambientes nórdicos, tan de moda. Por otro lado, tanto en los clásicos como en los rústicos, el blanco aportará un fondo neutral, que permitirá un mayor lucimiento del mobiliario.

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5. Haz uso de la ‘pintura virtual’
La tecnología de realidad aumentada permite ‘pintar’ las paredes y ver el resultado en tiempo real, visualizando los colores en el teléfono móvil o en la tableta, y cambiándolos hasta dar con el que nos gusta.
No tengas miedo a pedir opiniones de amigos. Generalmente, estas herramientas virtuales son gratuitas (Bruguer Visualizer, Paint My Wall, Color Smart, Alba Visualizer…), y te van a permitir compartir capturas de los ambientes, para pedir una segunda opinión. 

Consejo Houzz. Los colores digitales no siempre se ajustan cien por cien a la realidad: Busca el color elegido en una pantonera. En los establecimientos especializados, te facilitarán muestras para probarlas sobre el terreno.

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6. El color de un muestrario y el que cubrirá las paredes ser diferentes
En general, los colores suelen parecer más oscuros en la pared que en las muestras: elige un tono ligeramente más claro del que te gusta. En cualquier caso, lo mejor es probarlos para que no queden dudas. 
Para ello, puedes encargar dos o tres muestras pequeñas de los tonos que te gusten y aplicarlas directamente en la pared en lugares estratégicos, como cerca de las ventanas y en las esquinas. Déjalas secar y contémplalas en diferentes momentos del día para tomar la decisión definitiva.

7. Los sistemas tintométricos te permitirán hacer un color a la carta
Estos avances y gracias al código de referencia, te permitirán reproducirlo, por si nos quedáramos cortos de pintura, o si hay que hacer reparaciones en el futuro.

Consejo Houzz. No cedas a la tentación de modificar ‘a mano’ el color o sobre la marcha, ni tampoco aclararlo: evitarás diferencias de tonos.

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8. Ya se puede replicar exactamente el color de una tapicería, de unas cortinas o, incluso, de ese cojín que te encanta
Las tiendas especializadas pueden analizar el color en concreto, con la ayuda de espectrofotómetros, para reproducirlo con la mayor fidelidad posible. Esto es posible, tanto en pintura plástica para las paredes, como en versiones sintéticas para puertas, ventanas y muebles.

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