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'Hackeos domésticos': cómo tener una mesa de comedor en un salón diminuto (sin que ocupe espacio)

Autor: Lucía Martín (colaborador de idealista news)

A ti te gustaría tener una mesa de comedor de las que ves en las típicas pelis americanas en las que las casas son enormes y por supuesto, la mesa también: a su alrededor se reúne toda la familia y aun sobra espacio.

Sin embargo, tu casa tiene 55 m2 útiles, tienes una mesita auxiliar en el salón, donde te las arreglas para comer a diario pero, ¿qué hacer cuando vienen los amigos y la familia? ¿Es posible tener una mesa de comedor en un espacio pequeño y no estar permanentemente dándote con ella? 

Sí, es posible. Los arquitectos de Payser nos dan varias soluciones al respecto, seguro que encuentras la que más se adapta a tus necesidades. Aquí van sus alternativas:

1. Hacer una mesa a medida dentro de otro mueble. “Por ejemplo, se hace dentro de un mueble a medida. Se deja un hueco en forma de C, que es donde se mete la mesa cuando no se necesita. La mesa tiene ruedas para que puedas desplazarla donde te convenga. ¿El precio? Evidentemente depende de los materiales y de las medidas, pero hay que contar con unos 500-600 euros”, comenta Paco Genovart. Esta solución daría para varios comensales, es la más indicada si tienes reuniones familiares.

2. Otra solución es conectar la cocina con el salón. “Se puede hacer con una ventana en el tabique y una mesa plegable. La ventana es de madera, se puede cerrar, y el alfeizar lleva incorporada la mesa, que da para dos comensales. Es de tipo pasaplatos. Se incorporan dos taburetes y ya tienes mesa. El precio rondaría los 700 euros”, añade.

3. También está el mobiliario plegable. “Puedes poner una plegable en una pared, aunque esta solución gusta menos, porque la mesa se vería”, explica.

4. Otra posibilidad son las mesas elevables. Hablamos de mesas bajas de salón que se levantan y se convierten en mesas altas, aunque también dan para dos comensales. “También se puede prever una mesa en una estantería aunque esta es una solución menos práctica y menos cómoda”, finaliza.

En definitiva, todas estas posibilidades te permiten disponer de este mueble, que ni mucho menos utilizamos a diario pero que en momentos puntuales necesitas y echas en falta si no lo tienes (o que sí tienes pero es de dimensiones desproporcionadas en comparación con el tamaño de tu salón). Cualquiera de las anteriores alternativas te permite disponer de una mesa sin que esté ocupando espacio.