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Así se creó uno de los gigantes de la promoción inmobiliaria en España

Autor: Redacción

Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de Vía Célere, asegura durante su ponencia en Inmonext 2017 que siempre hay una vivencia muy personal en la venta de la empresa familiar. Y lo dice con conocimiento de causa ya que se trata de la segunda empresa que vende: primero fue Sando en 2007 y después fue Vía Célere. Y las razones son varias, como que el feeling que ha tenido del momento del sector o el no contar actualmente con un sustituto que dirija Vía Célere.

“Las razones son múltiples y son procesos muy largos de negociación que no duran menos de cinco o seis meses. Siempre hay una vivencia muy personal, sobre todo cuando es una empresa familiar”, comenta Gómez-pintado.  

“En 2007 vendí Sando. De las muchas razones que se puede decir la fundamental era el feeling que tenía del sector, pues había una situación tremendamente compleja porque todo subía, nada tenía fin y esto me asustó. Así que tras 25 años, vendí la empresa y una semana antes había formado Vía Célere”, señala el presidente.

Vía Célere comenzó su andadura en el extranjero, en concreto en Brasil, Polonia y Bulgaria. Y ya en 2011 se centró en España por la caída del valor del suelo. Pero Gómez-Pintado decidió hacer otra cosa diferente, por lo que se volcó en la innovación, en la industrialización y en la eficiencia energética, que son las señas de identidad de la compañía.

Así han estado 10 de funcionamiento hasta que se han ido acercando muchos fondos de inversión internacionales interesados en contar con un socio local para desarrollar su proyecto en España. “Se me ofreció la posibilidad de vender la empresa familiar. Hay muchas razones para la venta y son las siguientes”. Señala:

  • La primera razón es porque no había sustitución familiar para poderla dirigir la compañía después de que yo dejase la actividad.
  • La segunda razón es porque llegada a esta situación no quería dejar perder todo el valor que se había generado en mi empresa.
  • Que todos los profesionales que me han acompañado durante años tuviesen un futuro garantizado en una empresa diferente. El objetivo que se me planteaba con Värde es hacer Vía Célere grande y sacarla a bolsa. Se necesita un equipo con experiencia y muy potente. El objetivo es crear una empresa comprometida con la sociedad, con los trabajadores y con los accionistas.

“El sector inmobiliario nos necesita. Pesa el 6% sobre el PIB y alcanzará el 10%, pero lo mejor es trabajar por un sector diferente y mejorar la imagen que tiene la sociedad del sector. Y que nos perciba como un sector capaz de apoyar a la sociedad y devolver parte de las ganancias que ha obtenido”, sentencia Gómpez-Pintado.