La mayoría de los mapas del mundo se basan en la llamada proyección Mercator, elaborada en 1569 por el astrónomo y matemático, Gerardus Mercator. La representación de continentes era buena para la navegación, pero no se corresponde con la realidad. Canadá, EEUU y Rusia son mucho más pequeños de lo que parecen en los mapamundis tradicionales, y lo mismo pasa con los países nórdicos. Groenlandia tampoco es para tanto, mientras África es mucho más enorme de lo que creemos.