Usar un local como vivienda sin permiso del arrendador puede acabar en desahucio
Utilizar un local comercial alquilado como residencia, cuando ese destino resulta incompatible con lo pactado, puede dar lugar a la resolución del contrato y al desahucio del arrendatario. Así lo confirma la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca en una sentencia que refuerza una idea clave: más allá de lo firmado, lo determinante es el uso efectivo del inmueble. Todo comienza con un contrato firmado en abril de 2022 cuyo objetivo era explotar un negocio de peluquería y estética. Sin embargo, el proyecto nunca llegó a materializarse. Con el paso de los meses, el local no abrió al público y empezó a destinarse a otros fines.