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Nuevo récord para la banca: vendió 90.000 millones en inmuebles y créditos durante 2018

Autor: Redacción

La banca española da un paso más para deshacerse de todo el ladrillo que heredó durante la crisis. Y es que durante 2018 ha soltado más lastre inmobiliario que nunca.

Según los cálculos de la consultora Prime Yield, el año pasado el conjunto del sector financiero doméstico vendió unos 90.000 millones de euros entre inmuebles adjudicados y préstamos de dudoso cobro. La cifra de desinversión supera en un 73% a la registrada un año antes y supone un nuevo hito.

De dicha cifra, 60.000 millones se corresponden con operaciones ya cerradas, mientras que los 30.000 millones de euros restantes están aún en fase de formalización. Para hacerse una idea de lo elevada que es la cifra basta recordar que, entre diciembre de 2013 y junio del año pasado, las ventas totales se situaron en 114.000 millones, según el Banco de España y la Autoridad Bancaria Europea. 

"El mercado de carteras de préstamos dudosos y activos inmobiliarios procedentes de la banca en España ha sido muy activo y dinámico en los últimos cinco años, porque nuestro país ha ofrecido más oportunidades y mayores retornos que cualquier otro mercado de Europa continental. Si en 2017 el volumen de transacciones alcanzó los 52.000 millones de euros (multiplicando por cinco al registrado en 2016), en 2018 esta cifra prácticamente se habría doblado hasta los 90.000. En ese periodo, el tamaño medio de las carteras también habría aumentado, pasando de la horquilla de entre 400
y 800 millones a la de los 1.000 y 1.500", explica el informe de la consultora.

Como viene siendo habitual, los fondos internacionales han tenido un peso destacado en el bando comprador, destacando las operaciones que han llevado a cabo Lone Star Funds, TPG, Apollo, Blackstone, Bain Capital o Cerberus, mientras que entre los principales vendedores han estado Santander, BBVA, CaixaBank y Banco Sabadell.

Además, el mercado sigue presentando oportunidades. Este derroche de atractivo es clave para el sector financiero, ya que, a pesar de los esfuerzos de estos últimos años, todavía acumula uno de los stocks de activos adjudicados y préstamos dudosos más altos de Europa, al rondar los 75.000 millones de euros. Sin embargo, ya ha dejado de ser un problema para el sector, tal y como aseguran desde la consultora Oliver Wyman, que, junto con Roland Berger, fue la encargada de valorar en 2012 el dinero que necesitaba el sector para superar la crisis.