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La 'táctica del avestruz' o por qué te conviene ignorar una carta de Hacienda a estas alturas del año

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Autor: Redacción

Quedan menos de dos meses para que finalice la Campaña de la Renta de este año y también para que el Fisco pueda reclamarnos algún error en la declaración del ejercicio 2013. Los expertos recuerdan que la gran baza del contribuyente es ignorar cualquier notificación que llegue por vía postal, para forzar que pase el plazo legal de prescripción y nos libremos de sufrir una comprobación, y una sanción.

El próximo 2 de julio termina la Renta 2017, en la que casi 20 millones de contribuyentes han tenido que rendir cuentas con Hacienda. Es una fecha muy familiar para cualquiera que tenga la obligación de presentar la declaración, aunque puede que muchos hayan olvidado que ese mismo día también acaba el plazo que tiene el Fisco para comprobar la que presentamos en el año 2014 (esto es, la renta 2013).

Hasta entonces, al contribuyente que hubiera cometido algún tipo de error en aquella declaración (ya sea de forma voluntaria o inconsciente), puede recibir una carta por correo ordinario de la Agencia Tributaria en la que el organismo le explica que ha iniciado un procedimiento de comprobación de dicho ejercicio.

¿Y qué hacer en ese caso? Los asesores recuerdan que lo mejor es ignorar la notificación para que pasen los días y concluya el plazo legal de revisión.

"Estamos a pocas semanas de que prescriba el derecho de Hacienda a comprobar las declaraciones de IRPF del ejercicio 2014 y, aún así, siguen llamando a nuestro despacho una infinidad de personas que se lamentan de que han recibido una notificación estos días, a menos de dos meses de que se cumpla el plazo de prescirpción. Sin embargo, todos esos disgustos pueden evitarse", explica el blog Ático Jurídico.

La tesis de este despacho es sencilla. Si Hacienda ha esperado hasta el último momento para abrirnos el proceso de comprobación, el contribuyente puede beneficiarse si, en vez de actuar, deja que el procedimiento siga su cauce habitual: no recoger el aviso de llegada en Correos, y dejar que la notificación vuelva a Hacienda. 

Recordemos que el cartero lleva la notificación al domicilio del contribuyente y, si no se encuentra en él, deberá realizar otro intento de notificación. En el caso de que tampoco le localice en ese segundo intento le dejará un aviso para que, en un plazo concreto (normalmente siete días), acuda a la oficina de Correos más cercana para recoger la misiva.

¿Y qué sucede si el ciudadano tampoco acude? Que pasado el plazo, la notificación volverá a Hacienda. Una vez allí, será publicada en lo que se denomina Tablón Edictal Único (TEU), que lleva operativo desde el 1 de junio de 2015 y  puede consultarse por Internet. Una vez transcurridos quince días desde su publicación, el Fisco alerta de que la notificación ya debe ser considerada recibida, se haya enterado o no el contribuyente.

Si echamos cuentas, entre que se realizan los dos intentos de notificación de Correos, y la carta vuelve a Hacienda, y se realiza la publicación en el TEU, entendiéndose realizada por transcurso de quince días, es fácil que transcurra un mes o mes y medio, y con ello prescriba la posibilidad de Hacienda de comprobar el ejercicio. Y éste es el truco que pueden usar los contribuyentes.

El consejo no vale para todos los casos

Como hemos visto, la táctica de la avestruz puede ser una opción más que interesante para muchos contribuyentes, aunque por regla general no debemos ignorar las notificaciones de Hacienda si queremos ahorrarnos un dinero. 

"A los contribuyentes que consideren que se les puede estar exigiendo un ejercicio a punto de prescribir, es evidente que les interesará retrasar lo máximo el momento de la notificación. Pero lo cierto es que, aunque dicha prescripción no pueda obtenerse, la publicación en el TEU brinda tanta información al contribuyente, que éste podrá regularizar su situación en el plazo de quince días que restan hasta que la notificación se entienda realizada", explica José María Salcedo, socio de Ático Jurídico.

Si en ese tiempo realiza una declaración complementaria del ejercicio que está revisando Hacienda y regulariza su situación, se librará de pagar una multa. Aun así, no se librará de pagar el correspondiente recargo por no haberlo hecho en el año en el que debía... El Fisco siempre tiene un as en la manga.