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La dación en pago de una vivienda llega al Supremo: decidirá cómo tributar en el ITP

En los años más duros de la crisis era habitual que el hipotecado entregara su vivienda al banco a cambio de cancelar la deuda hipotecaria. Es lo que se conoce como dación en pago. Aunque actualmente esta figura ha perdido fuerza, el Tribunal Supremo tiene sobre la mesa determinar el valor por el que tributar por ITP: si por el valor real de la vivienda que se adquiere o si por el valor de la deuda pendiente que se cancela con la dación (que suele ser el valor escriturado). 

Normalmente la parte que adquiere la vivienda en dación en pago debe tributar en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), tal y como recuerda José María Salcedo, socio de Ático Jurídico. Pero lo que no está claro es si por el valor que tiene el inmueble en el momento de la transmisión o por el valor de la deuda que queda cancelada.

Y es que algunos Tribunales Superiores de Justicia han fallado con criterios diferentes. Por ejemplo, el de la Comunidad Valenciana, el de Andalucía (Sala de Granada) o el de Murcia consideran que la base imponible de la dación en pago es el valor real de la vivienda que se entrega para cancelar la hipoteca, y no la deuda pendiente. El razonamiento que ofrecen es que el artículo 10 de la Ley del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales dispone que “la base imponible está constituida por el valor real del bien o derecho transmitido”.

Para comprobar el valor real de la vivienda entregada la administración autonómica puede utilizar cualquiera de los métodos previstos en el artículo 57.1 de la Ley General Tributaria: dictamen de peritos, tasación hipotecaria, coeficientes sobre el valor catastral, precios medios en el mercado… aquí te explicamos cómo impugnara las comprobaciones de valores en cada Comunidad Autónoma.

Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (Sala de Sevilla) considera que la base imponible del ITP en las daciones en pago debe ser el valor de la deuda que se cancela entregando la vivienda. En la sentencia en cuestión es una entidad bancaria la que recibió el inmueble y que debe pagar ITP por el valor del préstamo que estaba pendiente de amortizar.

El Tribunal Supremo decidirá por qué valor hay que declarar

Esta sentencia del TSJ de Andalucía ha sido recurrida en casación ante el Tribunal Supremo, que decidirá la interpretación correcta en los próximos meses. No obstante, el pasado mes de enero estimó en un Auto que la cuestión a decidir es determinar si en las daciones en pago “la base imponible ha de fijarse en función del valor real del inmueble que se transmite o si, por el contrario, la misma ha de coincidir con el importe de la deuda pendiente de amortizar que se extingue con la operación”.

Hacienda se guarda un As en la manga

Si el Tribunal Supremo decide finalmente que la base imponible del ITP es el valor real de la vivienda transmitida, entonces la Administración se guarda un as en la manga para utilizar contra los contribuyentes y se trata del artículo 46.3 de la Ley del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP).

Según este artículo, si el valor de la casa declarado por el contribuyente es inferior al escriturado, la Administración puede utilizar este último valor como base imponible. Esto significa que la base imponible sería en principio el valor real de los inmuebles transmitidos. Pero si el precio pactado y escriturado en la operación (es decir, la deuda que se cancela con la dación en pago) es superior a dicho valor, la Administración puede tomar esta magnitud como base imponible de la operación.

Dicho artículo no sería aplicable si el contribuyente ha declarado conforme al valor publicado por la Comunidad Autónoma. “Y es que en ese caso la Administración no podría iniciar un procedimiento de comprobación de valores. Y el referido artículo 46.3 de la Ley del ITP es una norma que está dentro del procedimiento de comprobación de valores. Por tanto, si dicho procedimiento no puede iniciarse tampoco podrá aplicarse el citado artículo”, señala Salcedo.