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La fórmula para pagar menos impuestos al renunciar a una herencia... y qué tributos son obligatorios

Pixabay
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Autor: Redacción

Las renuncias a herencias están a la orden del día. Solo en 2018, los notarios contabilizaron cerca de 46.680 rechazos, una cifra que supera en más de cuatro veces a las que se registraron en 2007, justo antes del estallido de la crisis, y que se convierte en un nuevo récord histórico.

En muchos casos, los herederos sencillamente no pueden hacer frente a los impuestos y gastos que deben pagar al recibir bienes en herencia y deciden renunciar a ellos. Sin embargo, esta opción también está sujeta a tributación... y puede que incluso pueda ser una mala decisión fiscalmente hablando, según explica el abogado José María Salcedo en el blog Ático Jurídico.

¿Qué solución hay entonces? En el blog descubrimos da algunas claves a tener en cuenta para pagar menos impuestos en el caso de una renuncia de este tipo. 

1. Ojo con el tipo de renuncia

El primer factor a tener en cuenta es el tipo de renuncia que se va a llevar a cabo. Existen dos posibilidades: la renuncia pura y simple, y la renuncia realizada a favor de un tercero, y es más ventajosa la primera opción. 

La principal diferencia entre ambas opciones es que, en el caso de la pura y simple, "se entiende que el renunciante nunca adquirió la herencia, y por ello solo tributará el beneficiario de dicha renuncia; es decir, el que acabe adquiriendo los bienes. Por tanto, el renunciante se libra de tributar", explica el despacho. En el segundo caso, se considera "que el renunciante ha adquirido la herencia, y luego la ha cedido al beneficiario que él ha designado. Por ello, al formalizar esta renuncia tributarán tanto el renunciante como el beneficiario", añade. 

2. Qué impuestos paga el beneficiario de la renuncia

El beneficiario siempre paga impuestos, tanto el caso de una renuncia pura y simple como en una renuncia a favor de un tercero, aunque hay diferencias en ambos casos.

En el primero, la figura tributaria es el Impuesto de Sucesiones, ya que el beneficiario hereda directamente los bienes. La fecha a tener en cuenta es la del fallecimiento del causante. 

En el caso de la renuncia a favor de un tercero, hay dos supuestos: si la cesión ha sido gratuita se paga el Impuesto de Donaciones, mientras que, si la renuncia es a cambio de precio, lo que se paga es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). 

3. Qué impuestos debe pagar el renunciante

En este caso, solo deberá pagar impuestos si se formaliza una renuncia en favor de un tercero, y en el peor de los casos hablamos de Sucesiones, de IRPF y de la famosa plusvalía municipal. Además, deberá incluir los bienes en su Impuesto de Patrimonio. Veamos en qué se fundamenta cada pago:

Para empezar, Hacienda entiende que el renunciante ha adquirido la herencia, utilizando como fecha de referencia el fallecimiento del causante, y que posteriormente la ha cedido a un tercero (el beneficiario). Por tanto, y como consecuencia de haber adquirido la herencia, debe pagar el Impuesto de Sucesiones, un tributo que depende de las comunidades autónomas.

A esto se le une el IRPF, ya que, con la cesión de la herencia, habrá obtenido una ganancia o pérdida patrimonial. De ahí que deba tributar en su IRPF. En el caso hipotético de que el bien transferido sean terrenos urbanos, habría que añadir un gravamen más: la plusvalía municipal, pero siempre y cuando se haya producido un incremento de valor respecto al momento de su adquisición. Recordemos que las ventas que generen pérdidas no están sometidas a gravamen. 

Por último, el renunciante debe pagar el Impuesto sobre el Patrimonio por los ejercicios en que haya sido titular de los bienes, desde el fallecimiento del causante hasta la formalización de la renuncia en favor de tercero. Este tributo puede estar exento o ser más o menos elevado dependiendo de la cantidad heredada y de la autonomía correspondiente. En muchas regiones el mínimo exento son 700.000 euros, aunque en otras el importe baja hasta los 400.000 euros. 

4. Qué pasa si la renuncia ha prescrito

Las renuncias a herencias tienen truco y es que el fisco no exime en ningún caso del pago de impuestos... Ni siquiera cuando haya prescrito. Así pues, siempre habrá que pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. 

¿La razón? Según el artículo 28.3 de la Ley del Impuesto, "la renuncia se reputará fiscalmente como donación. Por ello, es evidente que el beneficiario de la renuncia (tanto pura o simple como en favor de tercero), tributará en el Impuesto de Donaciones", sostiene el abogado, quien añade que "podría pensarse que esta consideración como donación de la renuncia a la herencia prescrita supone entender que el renunciante previamente adquirió la herencia, y la ha cedido. Y entonces debiera tributar por dicha adquisición hereditaria y por la posterior cesión, pero no es así". 

Para despejar dudas, basta recordar que la regla especial del artículo 28.3 de la ley es una ficción jurídica. "Con esta regla se finge que el beneficiario recibe la porción hereditaria por donación del renunciante. Pero esto es solo una ficción, y por ello, no puede interpretarse como efecto de dicha regla que, en todo caso, el que renunció a la herencia, la adquirió previamente, ni desde el punto de vista civil, ni desde el punto de vista fiscal", señalan desde Ático Jurídico.

Por ello, desde el despacho aclaran que es necesario diferenciar el tipo de renuncia de la que se trate. Como veíamos unas líneas más arriba, en la pura y simple el renunciante no deberá pagar este impuesto, ni tampoco reflejarlo en su IRPF o Patrimonio (en los ejercicios que no hayan prescrito), ni pagar en ningún caso la plusvalía municipal. Pero si la renuncia a la herencia prescrita es en beneficio de un tercero, el renunciante no pagará Sucesiones y Donaciones, aunque no se librará de tributar en el IRPF, en el Impuesto de Patrimonio y de pagar la plusvalía municipal, si corresponde. Y es que, como concluye el despacho de abogados, "en estos casos se considera que el renunciante adquirió los bienes desde el momento de fallecimiento del causante, y luego los ha cedido al beneficiario". 

>> Consulta los impuestos que debes pagar si aceptas la herencia a beneficio de inventario