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Renta 2020: cómo declarar la donación de una vivienda en el IRPF

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La donación de una vivienda origina una alteración patrimonial para el donante cuyo resultado debe determinarse, por regla general, por la diferencia entre el valor de transmisión de la vivienda y su precio de adquisición, tal y como recuerda Sergi Cebrian Burguete, socio de EY en el área de People Advisory Services.

En cuanto al donatario, es decir, al beneficiario de la entrega gratuita de la vivienda, la donación dará lugar al hecho imponible en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, esto es, el donatario tendrá que pagar este impuesto.

El valor de adquisición estará formado por la suma del importe real por el que se efectuó la adquisición, del coste de las inversiones y mejoras realizadas, y de los gastos y tributos inherentes a la adquisición, siempre que hayan sido satisfechos por el contribuyente. En el supuesto en que la vivienda haya sido arrendada, el importe de las amortizaciones deberá minorar el valor de adquisición.

Por su lado, el valor de transmisión se corresponderá con el valor que resulte de aplicar las normas del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, sin que éste pueda exceder del valor de mercado. Los gastos y tributos inherentes a la donación que hayan sido satisfechos por el donante minorarán el valor de transmisión.

Es importante remarcar que, en el supuesto en el que la diferencia fuese negativa y, por tanto, se estuviese frente a una pérdida patrimonial, dicha pérdida no podrá ser computada en el IRPF por parte del donante por estar así contemplado en la normativa del impuesto.

Si, por el contrario, el resultado fuese positivo, el importe de la ganancia patrimonial se integrará en la base imponible del ahorro, cuyos tipos impositivos para el ejercicio 2020 oscilan entre el 19% y el 23%.

A la hora de confeccionar la declaración de la Renta, el contribuyente deberá indicar las fechas y valores de adquisición y transmisión de la vivienda en la sección destinada a informar de las ganancias y pérdidas patrimoniales.

Sin perjuicio de lo anterior, tenga en consideración que la Ley del IRPF prevé determinados beneficios fiscales asociados a la transmisión de una vivienda.

En este sentido, si la vivienda que es objeto de la donación hubiese sido adquirida con anterioridad al 31 de diciembre de 1994, resultaría de aplicación el régimen transitorio previsto en la disposición transitoria novena de la Ley del IRPF que permitiría no sujetar a tributación en el IRPF parte de la ganancia patrimonial.

En el supuesto en que la vivienda hubiera sido adquirida entre el 12 de mayo y 31 de diciembre de 2012, podría resultar de aplicación la exención prevista en la disposición adicional trigésima séptima de la Ley del IRPF que permitiría dejar exenta de tributación en el IRPF el 50% de la ganancia patrimonial.

Asimismo, cabe indicar que la normativa del IRPF prevé la exención de la ganancia patrimonial cuando ésta deriva de la transmisión de la vivienda habitual por contribuyentes mayores de 65 años o por personas en situación de dependencia severa o de gran dependencia de acuerdo con la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia. Tanto en este supuesto como en los dos anteriores, debe analizarse el cumplimiento de los requisitos legalmente previstos con el fin de determinar su correcta aplicación.

Por último, hay que recalcar que la donación de dinero para comprar una vivienda no computará ganancia ni pérdida patrimonial alguna en el donante