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La cláusula suelo, de nuevo a revisión en Europa por los acuerdos para eliminarla

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Autor: Redacción

Artículo escrito por Carmen Giménez, abogada titular de G&G Abogados

El Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Teruel ha elevado cuestión prejudicial al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para saber cuáles son los efectos de los acuerdos (o novaciones) que algunos hipotecados firmaron con los bancos para reducir o eliminar simplemente la cláusula suelo, sin percibir cantidad alguna de las cobradas en exceso y con renuncia a reclamar posteriormente o iniciar acciones judiciales.

Esta cuestión prejudicial es consecuencia de la doctrina vacilante que ha ido dictando el Tribunal Supremo desde octubre de 2017 sobre estos acuerdos (o novaciones). El Juzgado de 1ª Instancia nº 3 de Teruel elevó cuestión prejudicial al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, y ya que nuestro Tribunal Supremo ha indicado en sus últimas sentencias que dichos acuerdos o novaciones, son transacciones entre las partes, teniendo, por tanto, plena validez.

Esto significa lo siguiente:

  • Si el principio de no vinculación de los consumidores a las cláusulas abusivas se debe de extender también a los contratos o negocios posteriores que se firmen sobre dichas cláusulas, ya que la nulidad radical de una cláusula por abusiva significa que la misma nunca existió, y por tanto, cualquier negociación sobre dicha cláusula también sería nula y, por tanto, inexistente.
  • Si la renuncia de acciones judiciales que se contiene en el acuerdo o novación posterior a la imposición de la cláusula suelo debe de ser también nula, en la medida en que, en dichos contratos, ni con anterioridad, se informaba a los clientes de que la cláusula suelo era nula, así como tampoco del dinero que tenían derecho a percibir por haberlo pagado en exceso; además de limitar el derecho de los consumidores al ejercicio de las acciones que pueden aparecer después de la firma del contrato, como ocurrió con la posibilidad de reclamar la devolución íntegra de los intereses pagados de más, tras dictarse la Sentencia del TJUE conocida como “retroactividad de la cláusula suelo”.

Y en este sentido, con carácter previo a la celebración de la vista en el TJUE, la Comisión Europea (integrada por juristas) ha emitido ya sus conclusiones, que son favorables para los consumidores.

Tras mencionar el debate existente en la jurisprudencia española, sobre si estos contratos otorgados, con posterioridad a la firma de la hipoteca entre los clientes y los bancos, son modificaciones del contrato anterior (novación) o acuerdos transaccionales, pasa a emitir sus conclusiones en el siguiente sentido:

  • El principio de no vinculación de un consumidor a una cláusula abusiva, no puede extenderse a los contratos que se firmen con posterioridad sobre dicha cláusula; pero dichos contratos (novaciones o acuerdos transaccionales), no pueden mermar los efectos derivados de la abusividad de la cláusula inicial, en particular, los efectos restitutorios o de devolución de lo cobrado como consecuencia de su aplicación. Es más, el Juez nacional, incluso habrá de evaluar si la nueva cláusula (aquélla que figura en la novación o acuerdo) pasa el filtro de transparencia, y el deudor hipotecario fue debidamente informado, o por el contrario, se debe de declarar también como abusiva.
  • Que los documentos en los que se modifiquen o acuerden cláusulas no negociadas, como la cláusula suelo, pueden ser examinados desde el punto de vista de la transparencia o falta de información suficiente al consumidor, si se trata de cláusulas redactadas previamente por el profesional, sin que el consumidor haya podido influir en su redacción y contenido.

Especial énfasis hay que hacer a las cláusulas manuscritas, previstas con la reforma operada en el año 2013, puesto que la Comisión Europea indica en sus conclusiones: “Una mención manuscrita del consumidor manifestando que acepta una o varias cláusulas, una posibilidad teórica de influir que no se ha reflejado en el contenido del contrato, o una influencia muy reducida sobre un aspecto limitado del clausula dentro de los márgenes preestablecidos por el profesional, no son suficientes para probar que una cláusula tipo se ha negociado individualmente”.

  • Una cláusula de renuncia al ejercicio de acciones, si no ha sido objeto de negociación individual, ha de considerarse abusiva, al crear un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes que otorgan el contrato.

La polémica, la tenemos nuevamente servida.