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Rojo, ámbar o verde: llega el ‘semáforo’ que ayudará a los ahorradores a conocer el riesgo de sus inversiones

El Ministerio de Economía ya ha aprobado la orden ministerial que permitirá al pequeño inversor conocer el riesgo de los productos financieros antes de contratarlos. El documento, que fue firmado ayer por Luis de Guindos, se publica hoy y sus dictámenes serán de obligado cumplimiento para todo el sector financiero en un plazo de tres meses.

Así pues, será en el mes de febrero cuando toda la oferta comercial de entidades de crédito, aseguradoras, empresas que presten servicios de inversión y gestoras de fondos de pensiones deban incluir una clasificación que alerte al cliente del mayor o menor riesgo que tienen sus productos.

Desde el Ministerio de Economía explican que todo el sector financiero tendrá dos maneras de hacerlo: a través de una escala de colores (que van del verde al rojo, igual que los semáforos) o de una escala numérica del 1 al 6, donde el 1 representa el menor riesgo y el 6, el mayor.

“Lo que busca esta orden es que el consumidor, que es el que debe tener la capacidad de decisión, pueda elegir teniendo una información clara, comprensible y fácil de asimilar”, explican desde la cartera económica.

Esta clasificación de riesgos afectará a los productos más utilizados por los ahorradores españoles: los depósitos, las acciones (cotizadas y no cotizadas), los bonos corporativos (de empresas), los seguros con finalidad de ahorro (como los de vida) y los planes de pensiones (ya sean individuales o asociados).

De ellos, lo que el sector financiero deberá comunicar es, por ejemplo, si garantizan o no el capital invertido, el plazo en el que recuperará el principal de su inversión y la calidad crediticia de la emisión en el caso en el que sean bonos. De no existir un rating de la emisión, se notificaría la nota de solvencia del emisor.

De forma adicional, la orden contempla que, cuando el producto sea especialmente ilíquido, se puedan crear alertas (aparecerán en forma de un candado) para informar de la liquidez que tiene el producto, del riesgo asociado a su venta o de las comisiones por devolución anticipada. Otro de los símbolos que aparecerá en la escala es el signo de exclamación, que servirá para alertar de que el producto es especialmente complejo.

Para la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, "la creación del semáforo de riesgo financiero refuerza la protección de clientes y consumidores y contribuirá a evitar que se repitan casos de distribución abusiva de productos complejos de alto riesgo”.

Los productos más complejos y la deuda, excluidos

A pesar de que el borrador de este semáforo financiero sí que contemplaba dar información sobre productos más complicados como pueden ser los derivados, la orden ministerial los deja fuera.

El motivo es que desde Europa se está preparando una normativa específica para regular los productos conocidos como PRIIPs (Packaged Retail Investment and Insurance Products), entre los que se encuentran, además de los mencionados derivados, los depósitos estructurados, los seguros para proteger las inversiones (swaps) o los bonos convertibles contingentes (CoCos), que tendrán que esperar al menos un año para conocer su regulación ad hoc.

“Todos estos productos, aquellos cuya rentabilidad no depende de un producto en sí, sino de un índice o un activo subyacente, han quedado excluidos porque va a entrar una normativa comunitaria. Dispondrán de un documento informativo armonizado a nivel europeo a partir del 31 de diciembre de 2016”, añaden desde el Ministerio.

Tampoco se notificarán los riesgos asociados a la deuda pública española, ni a la de las comunidades autónomas, ni de los entes locales ya que, según Economía, “son productos que sí conoce la sociedad y en los que las garantías están más que cubiertas”, ni los vinculados a los fondos de inversión, que cuentan con una clasificación propia.

Quién decide cada nota

Desde el Ministerio aseguran que las mismas entidades serán las que decidan qué nota dar a cada uno de los productos, aunque la base de las calificaciones es la misma para todos "y se ha realizado con criterios lo más objetivos posibles, ya que deben usar los mismos colores, los mismos números, un tamaño de letra visible..."

Una vez decido el nivel de riesgo del producto, el sector financiero y las empresas dedicadas a los servicios de inversión tendrán que incluirlo en sus folletos publicitarios y asegurarse de que el cliente conoce el mecanismo antes de que lo contrate sea cual sea el soporte usado para ofertarlo (ya sea en una oficina, por internet, correo, teléfono...).

En el caso hipotético de que alguna entidad no cumpla las pautas de la orden ministerial, ésta podrá ser denunciada tanto por un afectado, como por la competencia o por cualquier organismo regulador con competencias en la materia (el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones).