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El gigante del alquiler Testa aplaza su salida a bolsa en plena tormenta de los mercados

Autor: Redacción

La política está pasando factura al mercado financiero europeo, que en los últimos días está sufriendo caídas en bolsa y subidas de las primas de riesgo de los países de la periferia... Un escenario que afecta de lleno a las empresas que quieren convertirse en cotizadas. 

En menos de una semana, el Ibex 35 se ha despedido de los 10.000 puntos y se acerca a mínimos anuales. Mientras tanto, el riesgo país español vuelve a situarse cómodamente por encima de los 100 puntos básicos, como consecuencia de un encarecimiento del bono a 10 años y de que su homólogo alemán está actuando como refugio, lo que está reduciendo su rentabilidad. En apenas dos semanas, la prima se ha duplicado. 

A la vista de las tensiones que se están produciendo en los mercados (donde está pesando especialmente la situación de Italia, a la que ahora se suma la moción de censura al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy), el gigante del alquiler Testa ha decidido aplazar su debut bursátil.

Aunque la socimi residencial controlada por Santander y BBVA tenía previsto estrenarse en bolsa en junio (se barajaba el día 22 como posible fecha), la compañía tiene claro que no es el momento de empezar a cotizar. Sobre todo, teniendo en cuenta que el plazo que tiene para salir a bolsa obligatoriamente si quiere mantener la condición de socimi expira a finales de septiembre.

Testa es la mayor inmobiliaria de viviendas en alquiler del país (tiene en cartera en torno a 10.000 viviendas, valoradas en unos 2.000 millones de euros), y si se cumplen las previsiones de los expertos, podría convertirse en la tercera compañía más valiosa del sector, solo por detrás de Merlin Properties y Colonial, los dos referentes del sector en el Ibex 35. Su capitalización podría rondar los 2.600 millones de euros.

De momento, el mercado ya está especulando con algunos detalles de su salida a bolsa. Por ejemplo, que se realizará a través de una oferta pública de venta (OPV) de más del 50% del capital (la colocación podría ascender hasta el 60%), lo que permitirá a Santander y BBVA desinvertir y hacer caja. Entre ambos controlan más de la mitad de las acciones, y con la venta podrían embolsarse muchos millones de euros.

Además, le están asesorando bancos de inversión de la talla de JP Morgan y Credit Suisse, además del propio Santander, que es su principal accionista con un 39% del capital; seguido de BBVA (27%), Acciona (21%) y Merlin (13%), y la operación estará dirigida únicamente a inversores profesionales.

Lo que también parece claro es que la compañía empezará a cotizar en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), que ya cuenta con más de medio centenar de socimis, aunque no descarta dar el salto al mercado continuo en el futuro.

Azora, la primera en retrasar su debut

La decisión de Testa de aplazar su puesta de largo es la segunda que se produce en el sector inmobiliario en las últimas semanas. Y es que la gestora Azora ha decidido frenar sus planes por las dudas que está generando entre los inversores el proceso de compra de Hispania, la socimi hotelera promovida por Azora y sobre la que el fondo Blackstone ha lanzado recientemente una oferta de compra. Además, el mercado sospecha que la compañía no ha conseguido demanda suficiente, ya que los inversores no han encontrado atractivos ni el precio ni los términos de la colocación.

Las decisiones de Azora y Testa, aunque sean por distintos motivos, suponen un jarro de agua fría para otras empresas del sector que tienen previsto salir a bolsa en los próximos meses, como la promotora Vía Célere (controlada por el fondo Värde Partners) y la inmobiliaria Haya Real Estate (en manos del fondo Cerberus).