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Cuenta atrás para reclamar la inversión en bonos de Banco Popular: hasta cuándo puedes recuperar tu dinero

Autor: Redacción

Artículo escrito por la abogada Helena Pascual, abogada en Versus Estudio Jurídico y autora del blog Entre Códigos y Leyes

Los bonos de Banco Popular se comercializaron en el año 2009, y se denominaron Bonos Obligatoriamente Convertibles con un vencimiento a cuatro años (BONOS POPULAR CAPITAL CONV. V 2013), ya que en un inicio su vencimiento estaba previsto en el año 2013.

Los bonos convertibles son productos financieros, considerados de alto riesgo y complejos, y en la mayoría de casos se vendieron como productos de ahorro de gran rentabilidad y a personas con un perfil demasiado conservador.

Su naturaleza es la de una obligación o contrato por el cual el cliente invierte un principal, con la obligación de convertirse en acciones del Banco Popular a un precio fijado en su contratación, por lo que, si al momento del vencimiento la acción cotiza por debajo del valor fijado, el cliente pierde la diferencia entre la cotización real y el valor fijado en el momento de la contratación.

Como decimos, el vencimiento de los bonos estaba previsto para el año 2013, no obstante, un año antes del vencimiento, la entidad se puso en contacto con sus clientes para explicarles que el producto, contra todo pronóstico, había evolucionado negativamente como consecuencia de la crisis económica y que al vencimiento del producto en el año 2013, se preveían pérdidas importantes de capital si no se adoptaba antes una solución.

Por tanto, desde la entidad se promovió el canje de los bonos en el año 2012, prorrogando el producto hasta noviembre de 2015, de forma que en esos dos años se pudieran recuperar las pérdidas por el mismo valor de la inversión.

De esta forma, los bonos se convirtieron en otros bonos de nueva emisión, esta vez con vencimiento el 25 de noviembre de 2015, bajo la denominación BO.SUB.OB.CONV.POPULAR V.11-15.

¿Qué pasó el día del vencimiento?

La acción del Popular cotizaba en el momento del canje del 2012 a 3,50euros, por lo que era imposible e impensable que las acciones del banco popular alcanzaran al vencimiento los 17,69 euros fijados como precio de conversión. Por tanto, el 25 de noviembre de 2015, Banco Popular convirtió sus bonos en acciones de la entidad, provocando pérdidas de más del 70% del capital invertido.

Es decir, la entidad siempre supo que el canje del 2012 era solo un mero parche para ganar tiempo a la pérdida económica de los clientes.

“Compensaciones del Banco Popular”: renuncia de acciones

Días antes del vencimiento, Banco Popular contactó con sus clientes para ofrecerles una “compensación” por las pérdidas que pudieran sufrir, pérdidas que la entidad ya conocía y podía cuantificar.

La compensación ofrecida para recuperar el dinero perdido se basaba en la constitución de un plazo fijo a 5 años con una rentabilidad de un 5%. A esta compensación que muy “amablemente” la entidad ofreció a sus clientes, se anexaba un contrato que debían mantener en la más absoluta confidencialidad, y lo más importante, RENUNCIAR a reclamar las pérdidas obtenidas con los bonos.

¿Pero este plazo fijo no compensaba las pérdidas sufridas? Evidentemente, el plazo fijo no solo era nueva inyección de liquidez para la entidad, sino que una remuneración del 5% no compensaba las pérdidas de más del 70% de la inversión sufrida en los bonos.

Estos documentos de renuncia de acciones no pueden invocarse como una renuncia válida, ya que nos encontramos con documentos prerredactados por la entidad en los cuales el cliente ignora el alcance y trascendencia de lo suscrito: desconoce las pérdidas reales del producto e incluso en muchas ocasiones desconoce que ha firmado una renuncia, (cree que lo que firmó son las condiciones del plazo fijo).

¿Hasta cuándo puedo reclamar?

El próximo 25 de noviembre de 2019 finaliza el plazo para reclamar por la inversión de estos bonos, por lo que si suscribiste este producto debes darte prisa.

Las irregularidades en la aplicación del test MiFID, (en muchos casos inexistente) clientes con un perfil demasiado conservador para ese producto, información excesivamente compleja y la falta de transparencia, son los principales argumentos por los que los jueces están fallando a favor de los afectados, que han visto como han perdido sus ahorros en un producto que creían seguro.

Si la comercialización de estos bonos se realizó de forma indebida, es viable acudir a la vía judicial y reclamar las cantidades invertidas, deduciendo los rendimientos obtenidos, más los intereses legales correspondientes.