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Adecco: solo un tercio de los mayores de 55 años en paro cree que volverá a trabajar

Autor: Redacción

Miles de parados mayores de 55 años están en riesgo de exclusión social. Éste es el mensaje que lanza el resultado de la encuesta que ha realizado la Fundación Adecco.

Actualmente en España hay 560.100 desempleados con más de 55 años de edad, y se convierten en el colectivo al que más le afecta el paro de larga duración. En concreto, y según la última el Encuesta de Población Activa, hasta el 73,6% de los parados de dicha franja de edad lleva más de un año sin trabajo, porcentaje que llega a duplicar al de los desempleados con menos de 25 años (37,7%).

Y lo peor es que prácticamente todos ellos no tienen esperanzas en volver a trabajar. Según la encuesta en la que han participado los mayores de 55 años que han acudido a las oficinas de la Fundación, 7 de cada 10 considera que al perder su empleo se ha quedado fuera del mercado laboral para siempre, mientras que otro 20% cree que tardará más de un año en colocarse y solo un 10% confía en conseguir un trabajo en los próximos 12 meses.

“Quedarse sin empleo a las puertas de la jubilación es un problema de dimensiones mayúsculas. Muchos desempleados mayores de 55 años pierden su trabajo con una pequeña indemnización que no les cubre hasta la edad de jubilación, lo que les exige buscar un empleo que, en muchas ocasiones, nunca llega. En estos casos, el paro puede convertirse en una situación crónica y se incrementa notablemente el riesgo de exclusión social”, asegura Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.

A las escasas esperanzas de reincorporarse al mercado laboral se suman las necesidades económicas que atraviesan muchos de parados. En este sentido, el organismo recuerda el Servicio Público de Empleo Estatal ofrece actualmente una prestación especial de 426 euros al mes para los mayores de 55 años hasta la edad de jubilación. Sin embargo, no todos los parados cumplen los requisitos para poder acceder a esta ayuda, mientras que ese dinero no cubre los gastos fijos de muchos de los que sí se pueden acoger a la prestación.

Y es que buena parte de ellos tiene cargas familiares (hasta un 40% reconoce tener hijos económicamente dependientes a su cargo) y gastos mensuales vinculados a la vivienda donde viven (el 35% asegura que paga una hipoteca o un alquiler). Así, sostiene el estudio, “la falta de empleo podría significar en los casos más extremos la pérdida de la vivienda o comprometer el futuro de los hijos”.

“Los prejuicios sociales y empresariales se redoblan cuando se trata de contratar a un mayor de 55 años. A menudo, los reclutadores suelen identificarlos con un perfil obsoleto, lo que les puede conducir al descarte automático. Además, en muchos casos, los mayores de 55 años están desentrenados en la tarea de buscar empleo, y ello les lleva a no seguir la estrategia correcta. Por todo ello, las posibilidades de caer en el desempleo de larga duración y en la exclusión social se vuelven muy elevadas”, añade Mesonero.

Para la Fundación Adecco, las dificultades que atraviesa este colectivo para volver al mercado del trabajo tiene varias explicaciones. Por un lado, en un mercado altamente competitivo, las empresas tienen tendencia a decantarse por los más jóvenes, a los que asocian con más formación, flexibilidad y rentabilidad. Y, por otro, porque muchos desempleados 'senior' provienen de sectores que ya no generan oportunidades profesionales, por lo que deben reciclarse para volver a ser “empleables” y actualizar sus técnicas de búsqueda de empleo.

De hecho, y como prueba de cuánto caen las oportunidades laborales para los profesionales de más edad, basta recordar que hasta el 61% de los encuestados reconoce que no ha sido llamado para una entrevista en los últimos 12 meses, a pesar de que la mayoría de ellos se apunta a varias ofertas de trabajo cada semana. En cambio, un 33% de los parados de más de 55 años asegura que ha realizado al menos una entrevista en el último año y un 5% ha tenido más de cinco.

Pero el drama de este colectivo no solo se produce en España, sino que se extiende por toda Europa. De acuerdo con los datos de Eurostat, la oficina de estadísticas comunitaria, en 16 países de la UE no trabaja ni la mitad de los mayores de 55 años. Entre ellos están los países del Este, varios del centro del continente, los mediterráneos y tres de las cinco economías más fuertes de la región: Francia, Italia y España. En cambio, la tasa de ocupación en países como Reino Unido, Dinamarca, Alemania o Suecia supera de largo el 60%.

¿Y qué se puede hacer ante esta situación? La Fundación recuerda que este colectivo debe explotar sus virtudes, el valor añadido que aporta su dilatada experiencia laboral y los logros conseguidos a lo largo de su carrera. Además, recomienda la realización de cursos para aumentar su formación, cuidar la autoestima y tener una actitud positiva.