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Este museo alemán rompe los esquemas: es virtual y recrea sonidos de objetos antiguos

Autor: @Lucía Martín (colaborador de idealista news)

En Alemania han puesto en marcha un museo virtual donde puedes escuchar cómo suena una máquina de pinball, un módem, un telégrafo o un teléfono de rueda: sonidos vivos para siempre.

Si te acuerdas de qué ruidos hacía un walkman al ponerse en funcionamiento (abrir tapa, insertar casete, cerrar tapa y presionar tecla) es que ya tienes cierta edad. No digamos si aún recuerdas el sonido de la rueda de ese teléfono en casa de tus padres (y ese tiempo muerto, que no sabía de urgencias, hasta que la rueda hacía todo el giro) o el de una maquinilla de afeitar Braun Micro.

Nostálgicos de tiempos pasados o amantes de lo vintage, ahora podéis rememorar todos esos sonidos en un museo virtual que han puesto en marcha unos alemanes: se trata de Conserve The Sound, un proyecto financiado por el German Film und Medienstiftung NRW que está en funcionamiento desde 2013 y que te descubrirá un mundo inaudito si eres millennial.

Porque la obsolescencia programada deja atrás, en relativamente poco tiempo como bien sabemos, muchos cachivaches pero qué decir de sus sonidos, que pasan a directamente no existir, porque si no los conociste, ¿cómo vas a rememorarlos?  Los fundadores del proyecto, Daniel Chun y Jan Derksen, se percataron de que si bien las pinacotecas atesoran obra gráfica, pinturas o esculturas, con los sonidos había un agujero negro: nadie se preocupaba de ellos.

De ahí surgió la idea de crear una web, un museo virtual que aglutinase sonidos en peligro de extinción: pequeños electrodomésticos (maquinillas de afeitar, batidoras, ventiladores…), máquinas de escribir de todos los tiempos, una máquina de pinball, cintas de casete, cámaras de fotos, módems, telégrafos… los hay para todos los gustos y de todas las épocas. A disposición de todo el mundo para que su vida siga de alguna forma.

Para recopilar todos estos sonidos, los creadores han recurrido a amigos y conocidos que han rebuscado a su vez en sus desvanes y trasteros, y aunque el 90% de los sonidos que atesoran los han grabado ellos, también reciben archivos de audio de personas que descubren la web y se los envían desde sus casas. O sea, que si en tu baúl de los recuerdos dispones de algún “trasto” de antaño que ya no usas y quieres que su sonido perdure per sécula seculórum, ya sabes lo que tienes que hacer: hacerlo sonar una vez más y enviar su sonido a este bonito museo virtual para que así siga estando vivo para siempre.