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Barcelona pone en marcha la transformación verde y urbana para Glòries

Hay un punto en Barcelona donde confluyen todas sus avenidas insigne, un hueco de 9 hectáreas que rompe con el mapa cuadriculado de su característico Eixample. Un lugar que podría haber sido la plaza epicentro de la ciudad, les Glòries, pero quedó siempre soterrada. Hoy, el Ayuntamiento de Barcelona finalmente aprueba un proyecto que resuelve el conflicto que a lo largo de los más de 150 años de historia ha caracterizado este espacio de la capital catalana.

La Comisión de Urbanismo aprobó ayer, con un amplio consenso tanto político como vecinal, la Modificación del Plan General Metropolitano del entorno de la plaza de les Glòries. El espacio suma 201.174 m2 y su modificación permitirá sustituir el plan del año 2007 que quedó oxidado. Con este cambio, se podrán construir edificios de vivienda protegida, un parque, equipamientos como escuelas pública y un intercambiador que una los dos tramos de tranvía que convergen en la plaza.

La historia de este proyecto se remonta a 2003, cuando se creó la Comisión de seguimiento de la remodelación de la plaza de las Glòries y su entorno, representada por vecinos y Ayuntamiento. Gracias al trabajo de esta comisión, se estableció una hoja de ruta para el desarrollo de la plaza, sin embargo, los cambios de gobierno y el paso de los años ha hecho que se actualizara y evolucionaran las necesidades de la plaza.

plano de la propuesta para la plaza las Glòries y su entorno. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona
plano de la propuesta para la plaza las Glòries y su entorno. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona

La propuesta que se acordó ayer mantiene tanto los itinerarios urbanos como la ubicación de las viviendas públicas y la del parque. No obstante, los cambios que incorporan se centran, principalmente, en concretar un nuevo modelo de movilidad y orden del tráfico, hasta ahora caótico, que priorice el paso de los viandantes y el transporte público y, también, dar mayor espacio a la vivienda de protección oficial que edificarán.

Si bien las zonas ajardinadas son las protagonistas del futuro escenario de la plaza con un pulmón verde para la ciudad de 121.139 m2, en el nuevo reparto de los m2 el suelo para vivienda pública gana presencia, pasando de 3.562 m2 (1,8% de los 201.173m2 totales) a 6.474 m2 (3,2% del total). De esa forma, se iguala con el espacio destinado a vivienda privada, que será de 7.470 m2 (3,7%). Eso se traduce en un total de 1.012 pisos, de los cuales 506 serán de protección oficial y de estos, 300 serán destinados a alquiler público.

Simulación del proyecto definitivo para las Glòries y su entorno. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona
Simulación del proyecto definitivo para las Glòries y su entorno. Fuente: Ayuntamiento de Barcelona

Respecto a las normas de edificación de las nuevas viviendas, el nuevo plan propone que dela alzada máxima sea de 7 plantas más planta baja para los pisos que den al p arque y 10 plantas más planta baja para el resto. 

El proyecto definitivo verá la luz en junio de 2017 y las obras del parque empezarán, si no fallan las previsiones, el primer semestre de 2018

Glòries, el centro de la ciudad que nunca fraguó 

A mediados de siglo XIX, cuando se puso en marcha el Plan Cerdà, se imaginó en ese hueco del cruce de la Gran Vía, la Meridiana y la Diagonal, correspondiente a nueve hectáreas, el centro de la futura ciudad. El urbanista francés León Jaussely también apostó a principios del siglo pasado por ubicar el centro de la ciudad en les Glòries. En su plan incluía trasladar el Ayuntamiento y otras representaciones públicas a esta zona. Ninguno de los dos planteamientos, como el tiempo demuestra, llegaron a cuajar.

Tampoco el que propuso el famoso arquitecto Josep Puig i Cadafalch: instalar los pabellones de la Exposición Internacional de 1929 (que finalmente fue en el paseo de Mª Cristina, la actual Fira de Barcelona). Por su parte, el mercado de Los Encantes ha sido seña indiscutible de su entorno, creado en esas fechas, y que dotó de vitalidad a una hasta entonces desoladora plaza rodeada de fábricas harineras. No mucho más tarde, a mediados de siglo pasado, vino la creación de líneas ferroviarias y primera urbanización de la zona.

Desde entonces, la plaza de las Glòries fue recibiendo pinceladas de cambio, aunque restó desatendida durante muchos años sin un proyecto de integración con la ciudad. Pero en los últimos veinte años, con la creación de uno de los centros comerciales más grandes de la ciudad, del distrito empresarial y tecnológico 22@ o la construcción de una de las torres icónicas del skyline barcelonés, la torre Agbar, se inició la transformación que desde sus 150 años de historia se le debía.